Consultando la sexóloga
Recuperación de las víctimas después de Noel Pregunta: Estamos pasando por una situación muy difícil. Estamos refugiados en una escuela. Mis hijos están desesperados por volver a la casa, todo lo que tenía en mi hogar se lo llevaron las aguas. Vivir en un refugio no es nada fácil conviviendo en una misma habitación con desconocidos. Me siento desesperanzada. Respuesta: Los desastres son, a menudo, inesperados y sobrecogedores, pueden causar un daño emocional bastante profundo, porque las víctimas pudieron haber perdido familiares, sus bienes materiales y por la amenaza de peligro de muerte a que se vieron sometidos, sienten un estado de desesperanza. Su vida ha cambiado de la noche a la mañana: perdieron su hábitat, su rutina y ahora se encuentran en un refugio, sin privacidad, conviviendo con desconocidos en condiciones de hacinamiento. Si su pérdida es sólo material, es importante valorar la vida de usted y de los suyos. Las pérdidas materiales se pueden recuperar. El shock y la negación son respuestas naturales y es por eso que se pregunta “¿Por qué a mí?, ¿qué habré hecho para que esto me esté ocurriendo?”. Estas son reacciones normales de protección. Las conductas que señalaremos son típicas de eventos de desastre: - Volverse irritable, cambios en el estado de ánimo, sentirse ansioso, deprimido, triste. - Pensamientos obsesivos, es decir, pensamientos recurrentes de las escenas vividas, a veces acompañados de latidos cardíacos fuertes, sudoración, ansiedad. - Dificultad para concentrarse, trastorno del sueño, relaciones interpersonales tensas... por eso es frecuente que en los refugios se den conflictos entre las personas. - Volverse retraído, solitario, a veces el estrés puede estar acompañado de síntomas físicos como dolor de cabeza, náuseas, dolor del pecho. Para el proceso de sanación, es importante darse tiempo, que comprenda que es un momento difícil; es bueno hacer catarsis, llorar, desahogarse por la pérdida. Escribir un diario es una buena alternativa para sacar todos los sentimientos reprimidos. Si estás en un refugio y sientes que necesitas ayuda, acércate al psicólogo o al hospital más cercano para que recibas apoyo psicológico. Las terapias de grupo son excelentes para la sanación interior. Si existe un grupo en tu refugio o comunidad, intégrate. Las técnicas de relajación son una excelente herramienta en estos casos. De tu psicólogo o consejero puedes recibir entrenamiento. No uses alcohol, ni drogas; sólo lograrás retardar tu recuperación y complicar más las cosas. Para los niños resulta un poco difícil la adaptación a este nuevo ambiente, por lo tanto será un poco difícil su recuperación. En la actualidad, muchos niños están desesperados en los refugios y se tornan llorosos, diciendo que quieren regresar a sus casas. Estos pueden hacer regresión psicológica, es decir, mostrar conductas de cuando eran más pequeños, como enuresis (orinarse en la cama), encopresis (evacuarse en la ropa o en la cama), berrinches o pataletas (llorar por todo y echarse en el suelo) y chuparse los dedos. Pueden tener pesadillas, terror nocturno, miedo a estar solos, también pueden bajar el rendimiento académico. Los padres deben estar atentos para buscarles ayuda con un psicólogo orientador o consejero. En el hogar, deben estar más tiempo con los niños, dándoles mucho amor distraerlos con actividades de juegos. Para cualquier información y ayuda consultasconlasexologa@hotmail.com 809-472-1589, 809-880-5532

