FUE CAPITAL
Cracovia centro del catolicismo
CRACOVIA, Polonia.- Pese a los muchos años de dominación comunista, esta ciudad polaca profesa un catolicismo tan ferviente y militante, que solo en el área urbana se calcula operan más de 150 iglesias, entre simples templos y majestuosas catedrales. Se estima que casi el 100 por ciento de su población es católica. Situada en las márgenes del río Vistula y en la colina Wawel, Cracovia tradicionalmente ha sido uno de los centros científicos, culturales y artísticos del país. Durante gran parte de la historia polaca fue la capital del país. Por eso, todavía es el corazón de Polonia para muchos polacos. Actualmente, Cracovia es un centro muy importante del turismo local e internacional, con más de dos millones de turistas al año. Las catedrales y los palacios de Cracovia muestran una riqueza de color con detalles arquitectónicos como vitrales, pinturas y esculturas. Los edificios más destacados de la ciudad son el Castillo Real y la catedral en la colina Wawel, donde Rey Juan III Sobieski fue enterrado; el medieval Stare Miasto (Pueblo Viejo) con su bella plaza; la plaza de mercado (200 metros cada lado); docenas de viejas iglesias y museos; los edificios del siglo XIV de la Universidad Jagellónica; y Kazimierz, el centro histórico de los judíos de Cracovia. Conocida como “Cracovia, la ciudad de Juan Pablo II”, aquí se venera al fallecido pontífice donde vivió más de 40 años de su vida y donde ejerció en ministerio sacerdotal desde simple párroco hasta cardenal. Hoy por hoy, el fallecido Sumo Pontífice de la Iglesia Católica es la figura emblemática de esta dinámica ciudad en Centro Europa. Juan Pablo II (bautizado como Karol Wojtyla) nació el 18 de mayo de 1920 en un pequeño pueblo del sur de Polonia llamado Wadowice, a unos 100 kilómetros de Cracovia. La ciudad de Cracovia figura entre las más bellas de Europa Considerada como la capital económica de Polonia, Cracovia se ha colocado en los últimos años como un centro de gran desarrollo y como una de las ciudades polacas más conocidas en el mundo. Esta legendaria ciudad está llena de vívidos recuerdos de los días en los que los reyes polacos eran coronados y enterrados en la catedral de Wawel, construída en el siglo XI. Cracovia, ciudad distinguida con el título de Capital Cultural Europea, y que cuenta en la actualidad con unos 800.000 habitantes, es la ciudad polaca más visitada por turistas de todos los confines de la tierra. Y hay sobrados motivos para visitar a Cracovia: Es una de las ciudades más bellas de Europa, es el gran centro de desarrollo de la cultura polaca. Aquí se hallan famosos teatros, espléndidos museos y galerías, al igual que un gran número de cafeterías, pubs y restaurantes. Sostienen sus orgullosos residentes que el dinámico proceso de transformación económica que tiene lugar en Polonia en los últimos años ha hecho que la importancia de Cracovia en el país y en el terreno internacional crezca de un modo sistemático.. UN VIAJE A LOS ORIGENES“.Esta ciudad es uno de los pocos lugares del mundo en el que el visitante puede realizar un viaje a los orígenes de la historia. La presencia del pasado influye en la fisonomía de la ciudad, subrayando su excepcional atmósfera, única en su género. En Cracovia se unen lo más antiguo y lo moderno, e incluso lo vanguardista. Cracovia ofrece innumerables posibilidades de descanso, así como un gran número de atracciones, difíciles de encontrar en otra parte”, dicen sus autoridades. Pero no solo hablan de cultura. También sugieren que “es fácil recorrer el mercado medieval más grande de Europa y deleitarse en el restaurante Wierzynek, tal y como alguna vez lo hizo la realeza. Esta institución polaca es el restaurante más antiguo en operación continua de Europa. Data de 1364 cuando Mikolaj Wierzynek preparó un famoso banquete de bodas para la nieta del Rey Casimiro el Grande. Siéntese y coma en los salones decorados con antiguos candelabros, viejas armaduras de guerra y vetustos relojes”, afirman. Su historiaCracovia, una ciudad que cuenta con mil años, es la antigua capital de Polonia. Su casco viejo medieval se ha conservado por completo. Algunos edificios como por ejemplo las iglesias de San Adalberto (en la Plaza Mayor) o de San Andrés (en la calle Grodzka) provienen de los siglos X y XI. El corazón de la ciudad es la Plaza Mayor, la plaza medieval más grande de toda Europa. Como hace siglos, también hoy en día es donde se centra la vida cultural, comercial y social de Cracovia. Es el sitio preferido de pintores callejeros, músicos ambulantes y palomas. En casi todas las casas antiguas funcionan cafés, restaurantes, pubs, galerías, museos o tiendas. En el edificio amarillo de “Sukiennice” (antiguo mercado de paños), como en el siglo XIII, se hallan puestos con recuerdos: obras de arte popular e interesantes joyas de ámbar. Además del Casco Antiguo, en la lista de la UNESCO figura también el castillo real situado en el monte de Wawel, antigua sede de los soberanos y reyes de Polonia (desde el siglo X hasta el XVI). Situado en una colina en la ribera del río Vístula, remodelado durante siglos, hoy es una mezcla de estilos románico, gótico y renacentista. Paseando por las cámaras reales, visitando el tesoro, el arsenal o las tumbas reales (donde yacen casi todos los reyes de Polonia), se siente la historia. En el castillo de Wawel se encuentra también la colección de tapices renacentistas de Arrás, una de la más valiosas del mundo.

