FLOR
El cigarrón, colorido y belleza en abundancia
SANTO DOMINGO.- Las plantas vistosas y llamativas no necesariamente deben ser exóticas, una prueba lo constituye la flor del cigarrón, tan común en nuestros paisajes citadinos. Esta especie botánica del género Canna también se conoce en el país como “macorisana” o “capacha”, mientras que en el extranjero le llaman “caña de las indias”, “platanillo de Cuba” y otros. De acuerdo con las explicaciones del biólogo Brígido Peguero, en República Dominicana existen dos variedades autóctonas de la Canna, aunque a escala mundial se hallan muchas más. “Es una especie que requiere sol, por eso es tan común encontrarla en jardines y áreas públicas”, sostiene. Y los cierto es que esta planta de tallo erguido suele emplearse en espacios abiertos para formar bellos grupos aislados. DiversidadesEn nuestro país también se cultivan Cannas introducidas, que, según el biólogo, son las que decoran los jardines públicos ubicados en algunas avenidas de la ciudad. El mantenimiento de las mismas consiste en desyerbo durante su primera etapa y abundante agua. Una característica de los cigarrones, apunta Peguero, es que cuando se siembran en grupo tienden a cerrar, conformando un núcleo unido que dificulta el desarrollo de otras plantas. “Sucede sobre todo con las importadas”, dice. Tanto las variedades extranjeras como nativas vienen rojo y amarillo, con algunas manchas, aunque los cultivadores logran que la flor combine varias tonalidades en sus pétalos. La Canna es una planta centroamericana, pero por su capacidad de adaptación, se encuentra en algunas naciones de África, donde sus semillas se utilizan para elaborar instrumentos musicales.

