FUNDACIÓN
Memorias de un programa de responsabilidad social
SANTO DOMINGO.- A través de su fundación, Falconbridge Dominicana (Falcondo) desempeña un papel muy importante en la vida de las personas, no sólo como generadora de empleos y de riquezas, sino como agente de desarrollo en las comunidades en la que está inserta mediante un programa de Responsabilidad Social Corporativa. Anualmente invierte cerca de un millón de dólares para apoyar programas en las comunidades donde opera, a fin de que estas generen sus propias oportunidades de crecimiento, conserven su identidad y sus valores y resguarden su medio ambiente, contribuyendo así al desarrollo sustentable de las comunidades. En el año 2006, la fundación renovó su imagen pasando a ser la Fundación Falcondo, representada por una mariposa que deja el rastro de su vuelo alrededor del nombre. Una metáfora sobre el poder del esfuerzo, la constancia, la ilusión y los sueños que se hacen realidad. Esta visión de transformación es la que dio origen a la Fundación en 1989. Para dar a conocer la labor realizada el año pasado, la Fundación Falcondo presenta su informe anual dedicado a los testimonios de algunas de las personas que fueron capaces de apostar al futuro, trazarse metas y luchar por sus sueños, desafiando muchas veces el destino. Son ellas quienes ponen rostros y nombres al trabajo de la fundación, y se han convertido en símbolos de empleo, dedicación, creatividad, determinación y solidaridad. Este informe anual demuestra la visión así como el compromiso de esta fundación con el desarrollo individual del ser humano para garantizarle un mejor futuro y una mayor calidad de vida. Su presidente, Ernest Mast, dice: “A través de una estrategia sostenida, es posible formar mejores profesionales y ciudadanos comprometidos con la construcción de una sociedad que ofrezca mejores oportunidades a cada individuo”.

