MUESTRAS
La solidaridad, más que un gesto de amor
PUEDE SER POR SENTIMIENTO O VIRTUD, PERO DE IGUAL MODO ES RECONFORTANTE
SANTO DOMINGO.- Doña Carmen lleva una semana trabajando duro para conseguir comida, frazadas, colchones, ropa, zapatos y un montón de cosas más que necesitan los damnificados de la tormenta Noel para volver a la vida. Esto quizás le suene común, pues son muchas las personas y las instituciones que están dando el todo por el todo para ayudar. Lo que llama la atención del caso en especial, es que doña Carmen también es una víctima del fenómeno natural que azotó a República Dominicana, dejando un saldo de muertos que, según la cifra oficial asciende a los 87, y 48 desaparecidos. Pero aunque esté dentro de los damnificados, asegura que su historia es otra. Afortunadamente no perdió a ningún miembro de su familia, y por ello “entiendo que mi deber es auxiliar a los que están peor que yo. Estoy en casa de una amiga, y desde temprano salgo a buscar comida para todos los que estamos ahí, cuando llego la cocino, friego y hago de todo porque no es fácil fajarse a buscar el oro y hacer oficio en medio del dolor”, puntualiza. Este caso se trae a colación porque sencillamente, aunque la delincuencia los arrope cada vez más, los dominicanos siguen dando muestra de solidaridad. Este sentimiento se aprecia en quien da y quien se encarga de buscar la ayuda y repartirla. En los centros de trabajo, educativos, en las diferentes familias y en fin, en cada instancia de las que conforman la sociedad, es posible observar los gestos de solidaridad de los dominicanos identificados con una noble causa. “Bien por todos”, comenta la sicóloga Arelys Castro, quien sostiene que la solidaridad o caridad social expresa una idea de unidad, cohesión y colaboración. Explica que se encuentra muy ligada al amor y por ello define desde dos planos de la vida social. Está la solidaridad- sentimiento que no es más que la tendencia humana a asociarse en busca de bienes comunes. “Es la inclinación a sentirse vinculados con otros, bien por motivos de semejanza, bien debido a intereses comunes. Incluye la tristeza cuando esas personas afines sufren un mal”, enfatiza. También está la solidaridad-virtud, que es la determinación firme y perseverante de comprometerse por el bien común. Este tipo de solidaridad es más firme e importante que la sentimental. La solidaridad en su máxima expresiónSegún la sicóloga Arelys Castro, la solidaridad es un gesto tan hermoso que, no sólo beneficia a quien lo recibe, sino también a quien da las muestras, pues una persona que se identifica con el dolor ajeno, recibe a cambio una serie de emociones internas satisfactorias.“Éstas emociones, indudablemente se van a verificar en un mejor humor, un mejor comportamiento y en fin, en una mejor apariencia, pues cuando hacemos un gesto solidario nos sentimos bien con nosotros mismos y por ende eso repercute positivamente en todo lo que hacemos”, opina la especialista.Manifiesta que la solidaridad es algo mágico y que es tanto así, que suele pasar que quien manifiesta esta actitud suele sentirse mucho mejor que quién lo recibe. Lo mismo sucede cuando hay ausencia de este tipo de gesto, que a veces se siente peor el que sabiendo que un amigo, un familiar o un ser humano cualquiera, necesita de nuestra ayuda, no se la damos.Castro comenta que la solidaridad se da de diversas formas. Por ejemplo, se observa en los pobres entre sí, los ricos hacia los pobres y curiosamente de los pobres hacia los ricos. También de los empresarios hacia sus empleados y de los empleados hacia sus patrones; de las mujeres entre sí y respecto a los hombres. Lo mismo aplicado a los hombres entre sí y respecto a ellas. No se puede dejar de lado que existe la solidaridad de regiones, razas y naciones hacia otras, evitando racismos y nacionalismos. La especialista sostiene que es algo tan importante que aún dentro de la desgracia, las personas afectadas se dan muestras de solidaridad unas con otras, lo que les sirve de estímulo para seguir hacia adelante.El caso de la señora Carmen, que pese a ser también damnificada, se preocupa por sus compañeros que están en las mismas condiciones que ella, luego del paso de la tormenta Noel por el país.Lo contrario Arelys Castro considera que así como es de reconfortante el gesto solidario, es de triste la ausencia de este sentimiento; y es, que cualquier acción que busca sólo el interés propio o de sus afines, pisoteando de modo egoísta el bien de grupos sociales diferentes, demuestra todo lo contrario a la solidaridad.Otro modo de verificar su ausencia es cualquier forma de lucha de clases, pues es algo totalmente opuesta a los principios solidarios. También las distintas formas de explotación humana, sea de grupos o naciones, se oponen a la solidaridad.Castro enfatiza que los nacionalismos y regionalismos permiten observar la falta de solidaridad. En este punto conviene precisar que es correcto un amor especial al propio pueblo, comarca, región o país. La falta de solidaridad aparece con el desprecio o desinterés hacia otros pueblos, comarcas o países.Dice que en sentido general, cualquier egoísmo puede denotar falta de solidaridad. Por ejemplo, los jóvenes que sólo piensan en su diversión, suelen ser insolidarios hacia padres, profesores, vecinos, incluso hacia todas las personas que les rodean. MOTIVACIÓNSegún Arelys Castro, la solidaridad se apoya en varios planos, que pueden ligarse a grupos:1- Razones humanas: Este tipo se conoce por la igualdad de naturaleza, necesidad de apoyo, mayor eficacia.2- Motivos espirituales: En esta comulgan la fraternidad humana, común dignidad de hijos de Dios, unidad de destino eterno, idéntica redención, unión común a Cristo y a María.3- Diferencia entre entre solidaridad y caridad: Aunque se parecen mucho, se puede decir que la solidaridad va dirigida hacia grupos, mientras que la caridad piensa en las personas individualmente. Es correcto afirmar que la solidaridad es una parte de la caridad.

