cuaresma
Hoy es Miércoles de Ceniza
SANTO DOMINGO.- “Polvo eres y en polvo te convertirás”. Durante los próximos 40 días, la iglesia Católica y toda su feligresía inicia el período de Cuaresma que es un tiempo de oración, penitencia y ayuno, a decir del padre Jesús María Tejada, de la parroquia San Juan Bosco.
Este ciclo, que recuerda los 40 días que Jesús pasó en el desierto en preparación de su ministerio y que sirve al creyente de “preparación, reflexión y análisis” se inicia con la imposición de las cenizas, obtenidas de haber quemado las palmas utilizadas en el Domingo de Ramos previo.
Estas son impuestas por el sacerdote en forma de cruz sobre la frente, mientras el oficiante dice “arrepiéntete y cree en el Evangelio”, o “recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”. Las cenizas sirven para recordar, menciona Tejada, “que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo”.
La Cuaresma llega a su final con el Domingo de Resurrección, en el que se inicia la Pascua.
Al momento de la imposición, debe tenerse en cuenta que este acto busca recordar que todas las posesiones materiales se acaban, y en cambio, todo el bien que está presente en nuestras alma “nos lo vamos a llevar a la eternidad”.
Agradar al DiosPor eso, señala que debe tenerse una actitud de querer mejorar y de querer tener amistad con Dios.
La ceniza se le impone tanto a los niños como a los adultos. Sobre el origen de esta conmemoración, menciona que en la antigüedad, los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y, del mismo modo, los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.
Jueves Santo la reconciliaciónEn los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el sacramento de la Reconciliación durante el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un “hábito penitencial”, que reflejaba su voluntad de convertirse.
Hacia el año 384, la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
También se han señalado como días “oficiales” de ayuno y abstinencia el propio miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, aunque algunas personas acostumbran hacerlo también los días miércoles y viernes del trido cuaresmal.
Esta abstinencia y ayuno representan, en palabras del sacerdote salesiano, un ejercicio de penitencia hacia la caridad y de conversión al bien.

