independencia judicial
Ministro de México advierte futuro incierto para justicia
Advirtió que si no se establecen mecanismos eficaces de protección para quienes imparten justicia, se están abriendo las puertas a serias afectaciones al principio fundamental de división de poderes y, por ende, a la independencia judicial.
Jorge Mario Pardo Rebolledo, ministro de la Suprema Corte de Justicia de México.
El ministro de la Suprema Corte de Justicia de México, Jorge Mario Pardo Rebolledo, advirtió sobre un futuro incierto para la justicia, principalmente en su país, con la aprobación de la reforma judicial. Sostuvo que esa reforma trae consigo cambios sustanciales en las actividades y el desarrollo de la administración de justicia, que ponen en riesgo la independencia judicial.
Al participar en la XXII edición de la Cumbre Judicial Iberoamericana, en el país, consideró que la independencia judicial no es un privilegio del juzgador, sino una garantía para la ciudadanía que acude a los tribunales.
Advirtió que si no se establecen mecanismos eficaces de protección para quienes imparten justicia, se están abriendo las puertas a serias afectaciones al principio fundamental de división de poderes y, por ende, a la independencia judicial.
Dijo que se deben asegurar, desde un pacto constitucional, los elementos mínimos para la estabilidad de los poderes judiciales, como la integración de las cortes, los procesos de ascenso, la autonomía presupuestaria y el cumplimiento de las decisiones judiciales.
Adujo que esto es un pilar del equilibrio entre poderes y un requisito esencial para la democracia y la protección de los derechos humanos, al tiempo de señalar que se han producido ataques en contra de jueces por el contenido de sus decisiones.
Pardo, quien declinó participar en la elección del poder judicial de 2025 y se mantendrá en el cargo hasta agosto de este año, sostuvo que se han producido presiones indebidas, amenazas, campañas de difamación y reducciones salariales, con el fin de frenar la independencia.
Igualmente, planteó que se producen ataques en contra del Poder Judicial, manifestándose principalmente en la aplicación de su presupuesto, la violación al principio de inamovilidad y reformas que alteran su estructura, cambios súbitos en la integración de las cortes y, en algunos casos, el desacato a las decisiones que se toman.
Expresó que en algunos países se producen procesos de designación de los juzgadores que carecen de mecanismos colaborativos entre los distintos poderes del Estado y no se apoyan mutuamente, lo que permite en gran medida que el nombramiento del juzgador recaiga sobre una sola persona o poder.
Sostuvo que en algunos países se permite la intromisión de órganos ajenos en la designación de la presidencia, y que en la mayoría de los casos los presupuestos de los Poderes Judiciales pueden ser modificados de manera unilateral por otros poderes del Estado.

