Cumbre Judicial Iberoamericana

Miembro Poder Judicial España: “La libertad de expresión no puede amparar delitos de odio”

En momentos en que se discuten marcos de regulación en República Dominicana, la magistrada María Pilar Jiménez Bados recomienda crear tipificaciones que pongan freno a esas faltas.

La magistra María Pilar Jiménez Bados, vocal del Consejo General del Poder Judicial de España, en entrevista con Listín Diario durante la Cumbre Judicial Iberoamericana.

La magistra María Pilar Jiménez Bados, vocal del Consejo General del Poder Judicial de España, en entrevista con Listín Diario durante la Cumbre Judicial Iberoamericana.Externa

Para la magistrada María Pilar Jiménez Bados, vocal del Consejo General del Poder Judicial de España, los delitos de odio constituyen actos graves que no pueden transgredir la libertad de expresión. En momentos en que se discuten marcos de regulación en República Dominicana, recomienda crear tipificaciones que pongan freno a esas faltas.

Así lo manifestó en una entrevista concedida a LISTÍN DIARIO, luego de participar en la Asamblea Plenaria de la Cumbre Judicial Iberoamericana que tuvo como sede a Santo Domingo durante los tres días de su vigésima segunda edición. Es la coordinadora nacional de su país en el evento.

“El delito de odio es un delito gravísimo, la libertad de expresión no puede amparar nunca los delitos de odio, los delitos de odio tienen que tipificarse como tal en las legislaciones, porque serán el freno a esa libertad de expresión, que por supuesto todos respetamos, pero hasta que no llegue a ese nivel”, manifestó a este medio.

A continuación, se reproduce el conversatorio íntegro:

P. Si estuviera caminando las calles de Santo Domingo, ¿qué le dijera al dominicano sobre la importancia de que esta cumbre se celebre en su país?

R. La Cumbre Judicial Iberoamericana reúne a 23 poderes judiciales, y la cumbre es una estructura muy estable, la cual persigue defender los derechos fundamentales de los 600 millones de ciudadanos que aproximadamente reúnen.

Durante estos dos años, el lema que ha tenido la cumbre ha sido por una justicia al día para garantizar la dignidad de las personas. En República Dominicana, como Secretaría Permanente, ha hecho un enorme esfuerzo en pro de eso, en defensa de los derechos fundamentales. Yo creo que ustedes pueden estar muy orgullosos de la sensibilidad que ha demostrado su país y del esfuerzo que ha hecho durante estos dos últimos años.

P. ¿Cuáles retos se identifican en los Poderes Judiciales? ¿Cómo ayudaría este evento en sus soluciones?

R. Uno de los principales retos que tenemos los 23 poderes judiciales son los ataques a la independencia judicial. En mayor o menor medida, casi todos los países tienen injerencias. Unos proceden del Poder Legislativo, otros del Poder Político, pero hay muchas injerencias.

Entonces, cada vez que nosotros nos reunimos, lo que hacemos es demostrar el compromiso que tenemos con la independencia judicial. Y, en este sentido, esta cumbre ha sido también una forma de mostrar nuestro compromiso y de dar visibilidad al mismo delante de los ciudadanos.

P. Una vez aquí, ¿qué comentarios le merece la participación de la mujer en los sistemas judiciales de Iberoamérica? ¿Existe la inclusión o estamos distantes?

R. La participación de la mujer es importante. De hecho, una de las comisiones más potentes que hay es la comisión de género. Y también hay otra comisión que es de acceso a la justicia. La cumbre se preocupa mucho de tratar de buscar la máxima igualdad tanto en el acceso como en el género en los temas que nos interesan a la cumbre.

Es verdad que todavía estamos lejos de conseguir el objetivo final que es la auténtica igualdad, pero yo creo que vamos dando pasos muy importantes. Y que cuando empecemos ahora la nueva etapa para los dos próximos años, que nos llevará a Brasil, pues se irán haciendo trabajos también que seguro alguno de ellos va a buscar dar un nuevo paso, un nuevo impulso en pro de la igualdad de las mujeres y de su mayor participación

P. En el aparato democrático dominicano, ¿qué cosas valora de nuestro sistema? ¿Hacia dónde debemos encaminarnos?

R. En general, ustedes tienen los mismos problemas que tienen las sociedades globalizadas: la defensa de los derechos fundamentales, la implementación de políticas sociales, la inmigración. Son problemas que las sociedades globalizadas tenemos todos. Pero bueno, ustedes tienen un sistema electoral que funciona, ustedes tienen en su agenda política unos estándares propios de un Estado de Derecho.

Es un país en el que se busca el fortalecimiento del Poder Judicial y, simplemente, el esfuerzo que ha hecho (República) Dominicana con esta cumbre también debería visibilizar el esfuerzo y la implicación que tiene por este fortalecimiento del Estado de Derecho. Yo creo que pueden estar orgullosos porque es un país abierto, porque es un referente dentro de la comunidad iberoamericana.

P. En los últimos años en nuestro país se habla de los términos "justicia independiente", ¿es esto posible o una utopía?

R. Para mí la justicia independiente es la única justicia que puede existir. Los Estados sociales y democráticos de Derecho exigen que haya una separación de poderes y esa separación de poderes lo que se apoya es en ese Poder Judicial fuerte e independiente. Si los jueces no son independientes y no están sometidos exclusivamente al imperio de la ley, difícilmente el ciudadano va a poder confiar en sus resoluciones.

Es una especie de cadena, pero de alguna forma le transmitiría que la justicia independiente es indispensable, un requisito indispensable para los Estados democráticos de Derecho.

P. Recientemente en el país se debatía sobre los discursos de odio, ¿puede crearse una tipificación de esto sin transgredir la libertad de expresión?

R. La libertad de expresión es un derecho fundamental, pero los derechos fundamentales no son derechos absolutos que puedan absorber todo, tienen unos límites, y uno de los límites que hay es la trasgresión de la dignidad, los ataques a la dignidad de las personas.

Cuando usted ataca a la dignidad de las personas por un motivo de discriminación, que es en lo que definitiva consiste el delito de odio, están primero haciendo un ataque individual gratuito, porque además la mayoría de las veces no se conoce a la persona a la que se ataca, pero además con la doble característica de que ese ataque individual se convierte también en un ataque a la comunidad que comparte las circunstancias que conllevan ese motivo de discriminación.

Si usted ataca a una persona de color, simplemente porque es de color, lo que está atacando es a la comunidad entera que comparte esa característica. Luego, ese delito de odio es un delito gravísimo, la libertad de expresión no puede amparar nunca los delitos de odio, los delitos de odio tienen que tipificarse como tal en las legislaciones, porque serán el freno a esa libertad de expresión, que por supuesto todos respetamos, pero hasta que no llegue a ese nivel.

P. La discusión global va en ese sentido: intentar regular qué se dice en redes sociales, ¿cómo lograrlo sin afectar derechos fundamentales?

R. Lo primero que hay que hacer es regular los delitos, tipificando los delitos de odio, estos delitos de odio además del núcleo de lo que son los requisitos típicos de un delito de odio, también habrá que regular el lugar donde se cometen, los medios que se utilizan para la comisión, es decir, es una regulación compleja, por la que por ejemplo España pasó y otros países han pasado, que hay que abordarlo.

El tema de las redes sociales es un tema muy complicado de manejar, es el lugar donde se esconden los cobardes para atacar a las personas sin dar la cara, por decirlo llanamente, pero las regulaciones tienen que contar con esas realidades para poder atacarlas. Sé que es difícil muchas veces demostrar quién fue el autor, pero para eso están las regulaciones y hay que empezar por arreglarlas.

P. La política experimenta el fenómeno de los outsiders, ¿cómo mantener la justicia aislada de esas corrientes de populismo?

R. Los populismos son un reto y un problema para las separaciones de poderes. Esas personas, esas corrientes, lo que hacen es prometer a los ciudadanos con resolver los conflictos sin rigor. Frente a eso, poderes judiciales serios y rigurosos, poderes judiciales que se basen en unos criterios sólidos, unos criterios reflejados en las leyes. El juez, en definitiva, va a aplicar exclusivamente la ley.

Por lo tanto, tenemos que ser muy rigurosos a la hora de fijar los principios, a la hora de fijar los criterios en las leyes y seguirlos, como digo, con rigor valga la redundancia. Solo así haremos frente a esos populismos.

P. Cuándo regrese a España, ¿qué cosas llevará para contar de República Dominicana?

R. Pues me llevo el impulso de una cumbre en la que se ha fortalecido nuestro compromiso con la defensa de los derechos de los ciudadanos y con el deseo de seguir trabajando en pos del fortalecimiento de los poderes judiciales de todos los países.

Aquí hemos oído hablar de poderes judiciales que están más o menos amenazados y nuestra presencia aquí es también un respaldo a todos esos poderes judiciales que en este momento están pasando por horas bajas. Esto es un respaldo para todos nosotros y yo lo que me llevo es el compromiso para seguir trabajando en esa línea.

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Carlos Moreta

Periodista