In memoriam

El amigo Enriquillo Rivas S.

Hugo Guiliani Cury

Es una gran pérdida pa­ra sus familiares y nosotros sus amigos. Y también para la nación. Enriquillo, médi­co-veterinario, fue el prin­cipal experto en avicultura del país, y a escala interna­cional.

Fue también un excelen­te comunicador y produc­tor de programas en la TV. El desarrollo en forma integral del sector avícola se le debe a él. El país pierde a un valio­so ciudadano con una enor­me cualidad humana. Me encantaba conversar con él. Era agudo e inteligente y con la experiencia profesional que tenía, muy pocos en es­te país podían equipararse a Enriquillo. Tenía una enor­me capacidad para expo­ner, diseñar e instrumentar las políticas públicas nece­sarias para desarrollar la agroindustria.

Hijo de don Carlos Rivas y Violeta Saviñón. Hermano de Carlos y Violetica, quien fue amiga de colegio de Mi­lady. Esposo de mis queridas amigas Tania Cabrera y Vil­ma Nadal. Padre de mi so­brina Claudia, primo de mi amigo Marito y mi compañe­ro de numerosos momentos de alegrías y tristezas.

Quedarán conmigo los re­cuerdos de nuestros tiempos de correría a inicios de los se­tentas. Arenoso, Las Terre­nas, Ocoa, la frontera y otros que ya escapan a mi mente.

También, los tiempos que sentados en “La Peña de los Jueves”, con los mu­chachos de Santiago, sin Plinio Jacobo ni Enriqui­llo y con Guillermo Bonne­lli ausente, ese trago y esa conversación ya no serán lo mismo. La última vez que lo vi tuve que realizar un gran esfuerzo para hacerlo. No quería verlo enfermo. Desea­ba recordarlo como siempre lo había visto. Con su mirada penetrante y su media sonri­sa, a veces burlona.

Era la forma para yo des­cifrar lo que él pensaba en esos momentos. Mientras escribo estas notas cae una ligera lluvia sobre la capital. Pienso que es despidiendo a mi querido amigo que tanto defendió al campo domini­cano. Conmigo quedan los recuerdos.