Los múltiples usos que les dan los haitianos fronterizos al río Masacre

Ricardo Santana
Dajabón, RD

Contrario a lo que ocurre con los dominicanos, los haitianos dan múltiples uso a las aguas del río Masacre que nace en la loma del Gallo, en Loma de Cabrera y que que separa a República Dominicana de  Haití por la parte Norte.

Las mujeres de las localidades de Juana Méndez, Pierré, Mont Organisé, Capotille y otras entre Juana Méndez y Fort Liberté, ante la falta de agua en sus hogares,  lavan y se bañan en el cauce junto a niños(as) y hombres.

También sus aguas contaminadas las usan para para el consumo humano,  cocinar, limpiar sus casas, irrigar pequeñas parcelas agrícolas (conucos).

Mientras productos agrícolas de Sanché, la Vigía y Cañongo en Dajabón, comparten con agricultores y pequeños de Pierré y otras comunidades de  Fort Liberté (Haití) un caño que sirve para irrigar sus predios agrícolas.

Igualmente,  hay conductores haitianos que llenan los tanques de sus camiones en el Masacre y luego venden el agua a venden a granel a centros comerciales, hospitales públicos y privados de localidades fronterizas, hogares y otros lugares.

Asimismo, extraen arena y piedras de sus caudal para ser usada en construcciones y por la parte más solitarias depredan los árboles, denunciaron ambientalistas de la zona.

El ecologista Jorge Mercado del Movimiento ambientalista Tiempo Verde, del Noroeste, entiende que se requiere de mayor protección de la cuenca del río Masacre.

No obstante, explicó que debe ser una tarea mancomunada porque sin la ayuda de las autoridades y los sectores conscientes de Haití, cualquier iniciativa que surja del lado dominicano, fracasará.

Mercado dijo que es penoso ver el proceso de degradación a que están sometiendo haitianos el río Masacre desde su nacimiento hasta su desembocadura en la bahía de Manzanillo, en la provincia de Montecristi.

A este respecto, manifestó que los haitianos le están dando un buen uso a esa fuente hídrica y que solo algunos productores dominicanos se benefician de un caño para mojar sus parcelas agropecuarias, pero que por solidaridad lo comparten con agricultores haitianos.

La ama de casa haitiana Janara Marí Pierre informó que en vista de que en Juana Méndez, no hay agua, muchas personas se dirigen al río para bañarse, lavar ropa y cargar con líquido por su consumo y los quehaceres domésticos.

Pero también hay haitianos que en carretas cargan agua en galones y bidones del río para venderla a otras personas.

 “En definitiva el río Masacre para los haitianos de Juana Méndez y otras comunidades cerca de su cuenca, significa vida, porque le dan mucho uso”, explicó el ambientalista Jorge.

POR LLUVIAS EL RIO ARRASTRA AGUA, PERO SE SIGUE CRUZANDO A PIE
Debido a que en la cuenca alta del río Masacre, se han registrado lluvias en las últimas semanas, su cauce ha aumentado, lo que alienta a haitianos a usar sus aguas con mayor entusiasmo.

No obstante, a pesar de que está arrastrando más aguas que en otras épocas, los haitianos siguen cruzando a pie el Masacre y lo usan como vía para evadir impuestos de las autoridades aduanales de Juana Méndez, cuando compran mercancías y productos en Dajabón.

Asimismo, muchas haitianas cuando están lavando ropa, ocupan la parte dominicana del Masacre, pero eso pasa inadvertido, de acuerdo a ambientalistas.

“Esa parte no nos preocupa para nada, porque los dominicanos no le dan uso a ese río y esas mujeres lavan su ropa tanto en el lado haitiano como dominicano y eso no le hace daño a la fuente acuífera”, enfatizó el ecologista Jorge.

Pero añadió que le preocupa la deforestación en la cercanía de su rivera que están llevando haitianos, así como la extracción de materiales, principalmente de arena y piedras.