Luis Maisichell Dicent “tuvo un comportamiento procesal que dejó mucho que desear”, dice Camacho

Yudelka Domínguez
Santo Domingo, RD.

El titular de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), Wilson Camacho, informó que el comportamiento que presentó de Luis Maisichell Dicent, dentro de la sala donde era conocida la solicitud de conocimiento de medida de coerción y en la cárcel del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, dejó mucho que desear.

Al dictársele este viernes un año de prisión preventiva como medida de coerción en la cárcel de Najayo, por su implicación en la “Operación 13”, el fraude efectuado el pasado primero de mayo en la Lotería Nacional, Camacho dijo que su comportamiento del exdirector de esa institución, fue contrario a las propias reglas que están establecidas dentro del recinto penitenciario en Ciudad Nueva.

“Tuvo un comportamiento procesal que dejó mucho que desear dentro de la sala de audiencia, y además, incluso estando en la cárcel de Ciudad Nueva ha tenido un comportamiento que es contrario a las propias reglas que están establecidas, a las propias reglas de este recinto penitenciario”, informó Camacho.

Puso como ejemplo que el exadministrador de la Lotería Nacional se le dio la oportunidad de hacer una llamada a uno de sus familiares, y “usó ese privilegio para dirigirse a otros elementos”, aunque no especificó cuáles eran estos elementos.

Algunas de las actuaciones de Dicent en la sala de audiencia y que Listín Diario pudo conocer gracias a la información de varias personas, es que acusó al ministerio público de estructurar un expediente lleno de “errores”,   y nunca llamarlo para saber de los señalamientos en su contra.  

Luis Maisichell Dicent expresó que de ese caso “nunca” la Procuraduría le preguntó nada.

Que “en confianza y con fe” se sentó delante de la magistrada Miriam Germán Brito, Yeni Berenice Reynoso y Wilson Camacho, a cambiar la querella por una denuncia tras la sugerencia de sus asesores.

Llegó a expresar que la idea de suicidarse no le fue indiferente pero no lo hizo por sus hijos para que no les llamaran “huérfanos del delincuente.

Dicent dijo que llegó a la Lotería Nacional a “transparentar los procesos”.

Dijo que solicitó varios cargos, que se había ganado por su trabajo en campaña y ninguno era en la Lotería Nacional porque entendía que si “salvaba” esa institución iba hacer algo bien, pero el conflicto de intereses era muy grande.

Solicitó a William Lizandro Rosario Ortiz, expresidente de la  Federación Nacional de Banca de Loterías, decir la verdad y desvincularlo de los hechos que le imputan.