China acusa a EEUU "de meter la pata en asuntos de otros países"

rechaza ‘ataques maliciosos’ de jefe del Comando Sur EEUU

  • Almirante Craig Faller durante entrevista con Miguel Franjul.

Juan Eduardo Thomas
Santo Domingo, RD

El Gobierno de la República Popular China calificó como acusaciones sin fundamen­tos y ataques maliciosos las declaraciones del almirante Craig Faller, jefe del Coman­do Sur de los Estados Uni­dos, que en una entrevista con este diario dijo que la nación asiática no era una democracia, no respeta­ba los derechos humanos y tampoco protegía el estado derecho.

En respuesta al almirante, la embajada de China en el país dice que en los Estados Unidos prevalecen la discriminación racial y la ejecución violenta de la ley y que les corresponde reflexionar “sobre sus propios problemas de democracia, de­rechos humanos y justicia, en lugar de meter la pata en asun­tos de otros países”.

China dice que al mirar el te­rreno de ciencia y tecnolo­gía, el ataque a determinados países y empresas de Estados Unidos, “mediante delinea­ción ideológica”, no solamen­te viola las normas básicas del desarrollo científico y tecnoló­gico sino que tampoco favore­ce a los intereses comunes de todos los países.

“Unos cuantos políticos esta­dounidenses se entusiasman en crear mentiras para ata­car a China, cuyo objetivo es mantener su hegemonía tec­nológica y buscar los intereses económicos”, indica la decla­ración enviada a este diario.

El almirante Craig Faller dijo al Listín que cuando visita a un amigo de confianza como República Dominicana se en­foca en lo que podían hacer conjuntamente para sus inte­reses en común, las preocu­paciones de seguridad y los valores que compartían co­mo el respeto a derechos hu­manos, a la ley, al estado de derecho. “Nos enfocamos en nosotros, no nos enfocamos en otras naciones”, dijo.

“Yo testifiqué recientemente ante el Congreso de Estados Unidos que China no es una democracia, no respeta los derechos humanos, no sigue el estado derecho y cuando tienen esta tecnología no hay una división entre algo que sea civil o militar así que te­nemos que discutir con los ojos abiertos para ver cuáles van a ser esos impactos”, se­ñaló en entrevista al Listín.

Declaración completa del gobierno chino:
El 20 de abril de 2021, el al­mirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, en una entrevista mediática durante su visita a la República Dominicana, lanzó acusaciones sin funda­mentos y ataques maliciosos contra China, de los que nos oponemos con firmeza.

La democracia por sí misma no tiene un modelo fijo. Esta­dos Unidos tiene una demo­cracia al estilo estadouniden­se y China tiene la suya a su propio estilo. La democracia socialista con peculiaridades chinas es una democracia popular y de consultas, cu­yo núcleo consiste en que el pueblo es el dueño del país. Todos los países tienen de­recho a elegir diferentes vías de desarrollo de acuerdo con sus propias realidades nacio­nales. China no impondrá su sistema democrático ni sus valores a otros países, al mis­mo tiempo, salvaguarda con firmeza su propio sistema político y sus propios valores. Nos oponemos tajantemen­te al uso frecuente de la de­mocracia y los derechos hu­manos por parte de Estados Unidos para acusar y des­acreditar a China e interferir en asuntos internos de nues­tro país.

Los logros del desarrollo y el progreso de los derechos hu­manos en China han obteni­do un amplio reconocimien­to a nivel mundial. Mientras en los Estados Unidos preva­lecen la discriminación racial y la ejecución violenta de la ley, más de medio millón de personas han perdido la vi­da durante esta pandemia. Lo que corresponde a Esta­dos Unidos es reflexionar so­bre sus propios problemas de democracia, derechos hu­manos y justicia, en lugar de meter la pata en asuntos de otros países.

Mirando al terreno de cien­cia y tecnología, el ataque a determinados países y em­presas mediante delinea­ción ideológica no solamen­te viola las normas básicas del desarrollo científico y tecnológico, tampoco fa­vorece a los intereses co­munes de todos los países. Unos cuántos políticos es­tadounidenses se entusias­man en crear mentiras para atacar a China, cuyo objeti­vo es mantener su hegemo­nía tecnológica y buscar los intereses económicos.