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La República sábado, 21 de noviembre de 2020

Ideología de Género: “No Apta para Menores de Edad”

  • Ideología de Género: “No Apta para Menores de Edad”
Dra. Patricia E. Acra

“Cuando ustedes ven que se levanta una nube por el poniente, en seguida dicen: “Va a llover”, y así sucede.  Y, cuando sopla el viento del sur, dicen: “Va a hacer calor”, y así sucede.  ¡Hipócritas! Si saben interpretar el aspecto de la tierra y del cielo. ¿Cómo es que no saben interpretar el tiempo presente?”  
-Lucas 12, 54-56

Recientemente, se nos ha presentado una propuesta de una postura controversial, con amenaza de llegar hasta nuestra legislación, relacionada a la implantación de la Ideología de Género bajo la sombra de la llamada: “Ley de Igualdad y No Discriminación”.

Esta propuesta de introducir la Ideología de Género desde el mismo escritorio del Senado, no puede ser acusada de modo superficial, buscando hacer cada vez más presente y difundida en la cultura actual la ideología de Género, permeabilizando las conciencias inocentes, principalmente las de nuestros niños y jóvenes. De aprobarse, dará apertura, entre otras cosas, a leyes que repercutirán a nivel de todas nuestras instituciones públicas y privadas, negocios… ¡Escuelas!  

Desde el inicio de la historia de la humanidad hasta el siglo pasado, nos definíamos socialmente de acuerdo al sexo binario: femenino y masculino. Pero, con el surgimiento de diferentes movimientos y la aparición del término “género” en el año 1995 en la IV Conferencia Mundial de la Mujer, se ha establecido que el individuo puede definir su Identidad del Género no necesariamente asociada a su sexo biológico, sino que puede elegir voluntariamente el papel psicosocial, cultural y relacional en el que desea proyectarse. Sobre este tema, Judith Butler, una de las mayores promotoras de la Ideología, explica: “El género mismo viene a ser un artificio libre de ataduras; en consecuencia, hombre y masculino podrían significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino; mujer y femenino, tanto un cuerpo masculino como uno femenino” o como cualquiera de las más de 100 opciones de identidades de géneros diferentes establecidas hasta ahora por la Organización de las Naciones Unidas.

Cuando se siembra la Ideología de Género, no existe un principio que limite lo que se clasificará como orientación sexual o identidad de género. De hecho, ya en Canadá, cuando Peter Hayes, quien se define con una de las identidades de género  llamada “BDSM” (Bondage-Disciplina-Dominación-Sumisión-Sadomasoquista), fue acusado por la policía por estar involucrado en esta práctica sexual que consiste en tratar como esclava a su pareja, atándola para dominarla. Al presentarse en el Tribunal, fue exento de culpa porque la Ley de Igualdad y No Discriminación, la misma que desean imponernos, define al Sadomasoquismo como una orientación sexual “respetable”.

No me puedo imaginar lo que pasaría en este país donde el feminicidio cobra tantas vidas. ¿Cómo protegeríamos a nuestras mujeres? Resultaría en un verdadero caos social que se justificaría a sí mismo y que difícilmente pudiéramos detener.

Ahora bien, lejos de perdernos en debates apasionados o limitarnos a repetir, sin sentido crítico, lo que algunos colectivos afirman que debe defenderse como parte de su agenda y activismo, deberíamos evaluar todos los datos científicos para que puedan ser estudiados e interpretados con honradez y para tener opiniones, si bien libres, también informadas con la verdad.

Nos preguntamos entonces,

¿Qué dice la Ciencia acerca de la Ideología de Género?
Al respecto, el Colegio Americano de Pediatras de Estados Unidos, (ACPeds, por sus siglas in inglés), asociación formada por un grupo de pediatras y otros profesionales de la salud, ha dado a conocer una polémica declaración en la que se posiciona en relación a la Ideología de Género en los menores. Firmada por tres eminencias en pediatría como Michelle A. Cretella, presidenta de la Asociación Americana de Pediatría; Quentin Van Meter, vicepresidente y endocrinólogo pediátrico, y Paul McHugh, antiguo jefe del servicio de psiquiatría del Hospital Johns Hopkins. Ellos dejan clara su firme postura: "La Ideología de Género hace daño a los niños".

Biológicamente, sexualidad humana es un rasgo binario: Los genes ‘XY’ corresponden al varón, y los genes ‘XX’ corresponden a la mujer. Pero no solo los órganos sexuales están compuestos por estos genes, sino que cada uno de nosotros posee estos marcadores genéticos “XX” o “XY” en el DNA de más de un billón de células que nos componen y nos hacen únicos e irrepetibles. El sexo con el cual nacemos involucra todas las dimensiones de la persona, porque nuestras hormonas sexuales rigen muchas otras funciones y estructuras en nuestro cuerpo que van mucho más allá de la función reproductiva. Nuestro sistema músculo esquelético, sistema cardiovascular, la composición de nuestros neurotransmisores, las bacterias de nuestro intestino, el volumen de nuestro cerebro, nuestro sistema inmunológico, etc., dependen en parte de nuestras hormonas sexuales.

Solo una profunda ignorancia de nuestra perfección nos lleva a falsamente suponer que podemos cambiar arbitrariamente quienes somos, para dejar como producto final un ser humano defectuoso en todas sus funciones básicas de bienestar y supervivencia, y para el resto de la existencia, como ocurre con los que se someten a la cirugía transgénero. Me pregunto, ¿qué nos pasa?

En diciembre del 2016, la revista National Geographic lanzó una polémica portada en la cual mostraba, bajo el título “Gender Revolution” (Revolución del Género), a un niño transexual de 9 años de edad, promoviendo una agenda política clara con el objetivo de crear sensibilidad social para apoyar la Ideología de Género. El niño que aparece dice la frase: “La mejor cosa de ser una niña es que ya no tengo que pretender que soy un niño”. Es decir, lo mejor es ser lo que realmente no soy. ¿Qué tan absurdo y confuso puede ser esto? Esta publicación es apenas otro ejemplo más de la campaña promovida desde organizaciones internacionales que intentan permearse con argumentos sutiles, ahora desde nuestro propio gobierno, a favor de normalizar la Ideología de Género y todo lo denominado como Lobby LGBT.

Después de la introducción de la Ideología de Género, el acceso a la cirugía transgénero se haría una posibilidad viable, aumentando su incidencia marcadamente, como ocurrió en los Estados Unidos, cuyas estadísticas señalan, en un estudio realizado en el Hospital Johns Hopkins, que las cirugías de afirmación de género se han cuadriplicado entre el año 2000 y el 2014 y, para el 2016 aumentaron otro 19 por ciento con respecto al año anterior. Generando un costo al estado y a las aseguradoras. (https://www.hopkinsmedicine.org/news/newsroom/news-releases/records-study-suggests-gender-affirming-surgeries-on-the-rise-along-with-insurance-coverage )

La suposición de que los niños están seguros, a corta edad, en su comprensión de quiénes son, es no menos que absurda. Desde el punto de vista neurocientífico, el cerebro, especialmente las estructuras corticales que fomentan el razonamiento y la toma de decisiones, no están desarrolladas hasta aproximadamente los 21 años, y es en parte por esta inmadurez que se presenta tal confusión.

Los hallazgos clínicos respaldan esta misma teoría en relación a la disforia de género: se ha podido llegar a la conclusión de que hasta un 98% de niños con disforia de género y hasta un 88% de niñas con disforia de género eventualmente aceptan su sexo biológico al superar la pubertad (American Psychiatric Association: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, Arlington, VA, American Psychiatric Association, 2013 (451-459)).

A pesar de que esta evidencia científica contundente invita a la espera y al acompañamiento terapéutico y familiar con los que transcurren esta difícil época de sus vidas, por su parte, la Ideología de Género abre la posibilidad de que los niños y niñas pre-puberales, diagnosticados con disforia de género, reciban bloqueadores de pubertad desde la primera presentación de los síntomas de disforia, aun no hayan alcanzado ni siquiera la pubertad. (Olson-Kennedy, J and Forcier, M. “Overview of the management of gender nonconformity in children and adolescents.”) (Moore, E., Wisniewski, & Dobs, A. “Endocrine treatment of transsexual people: A review of treatment regimens, outcomes, and adverse effects.”)

Esta terapia endocrina que se utiliza para revertir el entorno hormonal y así pasar de ser hombre a ser mujer, y viceversa, se inicia con un primer paso: la inyección de un antagonista de la hormona liberadora de gonadotropina. Esto da como resultado la inducción a una castración en las primeras 24 horas.

Uno de los medicamentos utilizados para estos fines, el Lupron, tiene en su etiqueta la advertencia de aumento de reacciones que incluyen pensamientos suicidas, apoplejía, atrofia muscular, dolor debilitante de huesos y articulaciones, entre otras. https://www.ktnv.com/news/investigations/more-women-come-forward-with-complaints-about-lupron-side-effects

Es que el Lupron es un medicamento que fue diseñado para niños con "pubertad precoz de origen central" (Niños a los que se les presentan rasgos de desarrollo sexual secundario antes de lo normal), y se utiliza con dosis acordes a esta patología. En ninguna parte de su documentación o aprobaciones de la FDA (Agencia Federal de Administración de Drogas de EU) se indica que este medicamento se puede usar en niños para bloquear su pubertad con el propósito de hacer la transición de género. Esta evidencia sugiere, una vez más, que los procedimientos de transición de género son experimentales e inseguros.

Curiosamente, uno de los proveedores más importantes de esta terapia hormonal de afirmación de género en los EU es nada menos que Planned Parenthood, también la proveedora más grande de abortos electivos en ese país, respaldado por organizaciones como las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud, que insisten en integrar una agenda de la mano con la otra. Por esto, no nos debe sorprender que en la República Dominicana, poco después de la presentación al Senado de la propuesta para la aprobación de las tres causales del aborto, surja este movimiento, también desde colectivos del gobierno. ¿Coincidencia?

Luego de la castración química, al paciente se le administran las hormonas correspondientes al sexo opuesto, derivados de estrógenos para varones y testosterona para las hembras, permanentemente y de por vida. Su administración también está vinculada a peligrosos riesgos para la salud, incluyendo el desarrollo de acné, tromboembolismo, enfermedad cardiovascular, aumento de peso, aumento del colesterol, aumento de la presión arterial, diabetes, enfermedad de la vesícula biliar, tumor en la glándula pituitaria, toxicidad hepática, aumento de la apnea del sueño, resistencia a la insulina con diabetes secundaria y cáncer en los tejidos glandulares. Aparte de esto, en el grupo de mujeres trans se observó una mortalidad 51% más elevada que en la población general por el uso de la hormona derivada de estrógeno (https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9809944/ http://www.fda.gov/Drugs/DrugSafety/PostmarketDrugSafetyInformationforPatientsandProviders/ucm161874.htm , https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21266549/  http://www.who.int/reproductivehealth/topics/ageing/cocs_hrt_statement.pdf )

El Colegio Americano de Pediatría insiste: “La pubertad no es un desorden y no debe ser tratada como si fuera una enfermedad, intentando evitar que ocurra. Las hormonas que bloquean la pubertad inducen un estado de enfermedad permanente, precisamente por la ausencia de la pubertad.”

Lo que sigue en el proceso trans es la cirugía de “Normalización Sexual” o “Reasignación de Sexo”, nombres sutiles y engañosos para un proceso quirúrgico muy complicado, técnicamente complejo, que puede llevar hasta 8 a 12 horas en el quirófano y tiene un tiempo de recuperación de aproximadamente 18 meses.

En caso de mujeres transgénero, se realiza la vaginoplastia o genitoplastia feminizante en la que se extraen los testículos y se recorta el pene. La vagina y el resto del área genital se diseñan con el resto del tejido del peneano o del colon o intestino grueso. Se puede optar por medicina estética complementaria como prótesis mamaria, afinar el rostro con la técnica de feminización facial, reducir la nuez del cuello y eliminar el vello.

En el caso de los hombres transgénero, en la actualidad, existen dos métodos para conseguir un genital masculino que se conocen como metaidoioplastia y faloplastia. Con una, el paciente sigue un tratamiento hormonal con el que se aumenta el tamaño del clítoris. Con la otra, se crea el miembro masculino a partir de tejidos del antebrazo, muslo, abdomen u otras zonas del cuerpo del paciente. Estas cirugías se complementan con técnicas adicionales, como es la extracción del útero y la reconstrucción de la uretra y la extracción de las mamas.

Las complicaciones de estas cirugías incluyen fístulas entre el recto y la vagina en las mujeres trans (comunicación anatómica donde las heces fecales pueden percibirse en la vagina), necrosis o falta de flujo sanguíneo en la zona operada, prolapso, queloides, síndrome de colon permeable, estenosis o cicatriz en la uretra, impidiendo orinar adecuadamente, falta de sensibilidad, etc.

En algunos estados de EU, como en Oregón, a un adolescente le es permitido el tratamiento de reasignación de sexo sin consentimiento de sus padres. En Inglaterra, es el Tribunal Superior de Justicia el que decide si un menor tiene la autorización para la reasignación de sexo, no los padres. La escuela no tiene permiso de llevar un niño a una excursión sin el consentimiento de sus padres pero sí se le está permitiendo esa cirugía, que cambiará su vida para siempre, sin que ellos lo aprueben aun sean ellos, los padres, los que cuidaran de sus hijos de realizarse la cirugía. ¿No es esto dictadura?

Parte de la estrategia de aceptación de la Ideología de Género de parte de los activistas LGBT es afirmar que si no apoyas la Ideología de Género, entonces eso es discurso de odio y esa persona afectada tendrá más probabilidades de suicidarse por sentirse rechazada. Las estadísticas demuestran exactamente lo contrario. El estudio científico más completo de las personas con reasignación de sexo que se ha realizado hasta el momento, que se extiende a lo largo de 30 años, llevado a cabo en Suecia, donde la cultura apoya fuertemente a las personas transgénero, tanto así que cuenta incluso con un partido político que defiende la necrofilia y el incesto, documenta la invalidante presencia de trastorno mental asociado a la cirugía transgénero: Diez a quince años después de la reasignación quirúrgica, la tasa de suicidio de quienes se habían sometido a una cirugía de reasignación de sexo se multiplicó 20 veces en comparación a la de sus pares. Https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0016885

De implantarse la Ideología de Género, se deberán establecer clínicas exclusivas para transgénero. Desde el inicio de la primera Clínica de Género para adolescentes erigida en 2007 por el Boston Children's Hospital, se han necesitado más de cincuenta Clínicas de Género para adolescente en todo los EU. Esto sin contar todas las instalaciones disponibles para adultos, generando alto costo al Estado.

En nuestro país tenemos mucha pobreza, comunidades que ni siquiera cuentan con vivienda, abastecimiento estable de electricidad o agua o un seguro social que garantice la salud básica de todos los ciudadanos. Aceptar la Ideología de Género, con la inversión que requiere, con los cambios estructurales y sociales necesarios para mantenerla en vigencia, con el aumento secundario de enfermedades mentales y metabólicas asociadas, con el incremento de la experimentación hacia la actividad sexual y sus consecuencias, definitivamente nos alejarían de la solución de nuestras necesidades primarias y más urgente.

¿Un “Gen Homosexual”?
En la búsqueda de un ansiado respaldo científico que proporcione respetabilidad a la comunidad LGBT hoy se le pregunta a la ciencia si la orientación homosexual es algo heredado.

Tal vez hay que situar el inicio de estas valoraciones en 1991 a partir de los hallazgos de Simon Le Vay, porque en sus estudios se basan muchos de los argumentos utilizados por los del Lobby LGBT.

Le Vay llevó a cabo su investigación analizando encéfalos de varones homosexuales fallecidos por SIDA. Afirmó que los homosexuales tendrían más pequeño, como las mujeres, un determinado núcleo del hipotálamo anterior denominado INAH 3. El autor hace descansar una interpretación única, que parece ideológica, al afirmar que el hallazgo sugiere “que los hombres homosexuales y heterosexuales difieren en los mecanismos neuronales centrales que regulan la conducta sexual”, y que “los hombres homosexuales, simplemente, carecen de las células cerebrales necesarias para sentirse atraídos por las mujeres” (Simon Le Vay, El cerebro sexual, Alianza Editorial, Madrid, 1995). La valoración científica de otros colegas (peer review) concluyó que Le Vay, a su vez dirigente del movimiento gay de California, falseó decisivamente en el análisis de los experimentos y en el modo de interpretarlos.

Posteriormente, Dean Hamer, un investigador del Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos, realizó estudios publicados en 1993 y 1995. Postuló que en el cromosoma X, que llega siempre al varón desde el patrimonio genético de su madre, estaría presente alguna parte del gen que proporcionaría al varón la gaynicidad, una especie de tendencia homosexual.  Concluyó que no hay suficientes pruebas para que esa aparente gaynicidad se transfiera de madre a hijo.

Con el tiempo, las pretensiones tanto de Le Vay como de Hamer se han desmoronaron (verbigracia, Byne, 1994)

En este sentido, podemos concluir que la orientación homosexual no es parte constitutiva de la especie humana, tampoco es parte de su evolución. Es, por tanto, el resultado de una influencia ambiental y/o cultural, inclusive para aquellos cuyos padres establecen que sus hijos e hijas, desde pequeños, se reconocen como pertenecientes a un género contrario a su sexo biológico.

El convencimiento de que no existe un gen hereditario para la homosexualidad ofrece perspectivas de esperanza y de tratamiento. Sin embargo, penosamente, ofrecer esta esperanza resulta para muchos una actitud homofóbica. Incluso, la Ley Igualdad y No discriminación se encargaría de confeccionar sanciones que cataloguen como delito a los “homófobos” que se opongan a sus exigencias. Los psicólogos y psiquiatras tendrían también prohibido tratar pacientes por disforia de género.

La Educación Sexual Integral
"Buscan hacer de lo errado algo universalmente aceptado, presentándolo a través de un ángulo inofensivo que servirá de pasaporte para introducir su lado tóxico y oscuro que inicialmente se mantuvo oculto...y así, la mentira, obstinada y obsesivamente repetida, termina convirtiéndose en una ‘verdad’ aceptada por todos"
-Fr Matteo Liberatore, SJ

Parte de la estrategia en la introducción de la Ideología de Género a través de la legislación y del Estado, es procurar impregnar esa ideología el ámbito educativo; porque el objetivo será completo cuando la sociedad –los miembros que la forman– vean como “normales” los postulados que se proclaman. Están claros: eso solo se conseguirá si se educa en ella, ya desde la infancia, a las jóvenes generaciones. Por eso no es de extrañar que, con esa finalidad, se evite cualquier formación auténticamente moral sobre la sexualidad humana. Es decir, aquella que incluye la educación en las virtudes, el cuidado del cuerpo y el derecho de los padres sobre la educación sexual de sus hijos.

Para crear este cambio de dirección en la mente de los niños, y que el cambio creado permanezca a través del tiempo, los ideólogos de género se propusieron educar con una agenda radical que provoque lo que le llamamos “disonancia cognitiva” o desarmonía interna del sistema creencias y valores, desvinculándolos de la formación moral que tienen en sus hogares. A esta propuesta se le llama: “Educación Sexual Integral.” Otro término lingüísticamente sutil, que esconde el material para representar lo contrario, la desintegración del individuo. (https://www.comprehensivesexualityeducation.org/espanol/)

Tan efectiva en modificar la mente de los niños, que estudios demuestran que una vez implantada la Educación Sexual Integral, la cifra de disforia de género se dispara, como sucedió en Suecia, donde aumentó la absurda cifra de 1500 % entre 2008 y 2018, en los adolescentes entre 13 y 17 años de edad.  https://www.theguardian.com/society/2020/feb/22/ssweden-teenage-transgender-row-dysphoria-diagnoses-soar

La educación sexual integral utiliza también la pornografía, definida como descripción o representación de escenas de actividad sexual. “Esto es parte de los llamados ‘programas de diversidad’, que les enseñan a los escolares a considerar una sexualidad temprana, como algo normal y aceptable”, afirma Judith Reisman, activista contra la pornografía infantil y autora del libro “Honor Robado, Inocencia Robada”.  Desafortunadamente, el uso de la pornografía habitual esta en correlación con la disminución de la materia gris (inteligencia) en el cerebro y con comportamiento adictivo conductual. (https://www.nhs.uk/news/neurology/watching-porn-associated-with-male-brain-shrinkage )

En las escuelas, como parte del material de estudio, tienen asequibles genitales plásticos para alumnos de 9 años de edad para enseñarlos a colocar condones en su clase de prevención de enfermedades sexualmente transmitidas, tanto a las niñas como a los niños. Parte de los instrumentos educativos son muñecas con pene y muñecos con vagina. La educación incluye también panfletos que establecen cómo consentir el sexo de forma adecuada. Con frases específicas como: “¿Te puedo quitar la blusa?” “Me excitaría si me tocas aquí” a esta pregunta se le instruye al estudiante que puede responder si o no, de acuerdo a como se sienta, no de acuerdo a lo que deben hacer para cuidar su cuerpo. "Los hombres también pueden quedar embarazadas” es el titular de uno de los libros. Les enseñan la anatomía del placer sexual y se les dan pautas de como masturbarse desde antes de la pubertad.

La organización de monitoreo de medios LGBT, llamada GLAAD, publica los resultados de su "Encuesta de Aceptación Acelerada" cada año, desde el 2016. Los resultados de la encuesta del 2018 fueron algo sorprendentes: se evidenció una caída significativa en los "aliados" LGBT.

¿Qué ha pasado? Ellos mismos lo aclaran: el Departamento de Educación Federal impuso que las escuelas proporcionen acceso a los estudiantes que no se reconocen en su propio sexo, para que puedan entrar a los baños y vestuarios de su elección. De esta manera, un varón podrá utilizar el baño de las hembras sin problema y viceversa. Según la Ley de Igualdad y No Discriminación, el que exija que los hombres y mujeres biológicos usen las instalaciones apropiadas para su sexo biológico equivale a una violación de los derechos y una discriminación, y pudiera ser procesado.

Sin embargo, ¿no es discriminación ignorar la posibilidad muy real y verdadera, de que tal “inclusión” creará un ambiente intimidante para los demás estudiantes, el personal y los maestros?, ¿no se ignora la invasión de la privacidad de las niñas cuando los varones son admitidos en instalaciones donde ellas a menudo están desvestidas, igual los niños en una situación comparable? Esta irrupción de la privacidad física a esa edad puede resultar intensamente dolorosa, incluso traumática, es abuso infantil. Sin embargo, de impedirlo, se catalogaría arbitrariamente como discriminación y homofobia.

Cada vez es más difícil argumentar que la Ideología de Género LGBT trata sobre la igualdad de derechos y es cada vez más fácil señalar cómo este movimiento más bien erosiona los derechos. Como afirmó la famosa la socióloga alemana, Gabriele Kuby: “ésta es la perversión final del individualismo al robarle al ser humano ingenuo lo que le queda de su identidad”.

“Lo Importante es el Amor”
A cuantos jóvenes que apoyan la Ideología de Género les he oído repetir esta frase: "Lo importante es el amor", pensando que admitir que toda expresión de afectos responde realmente al sentimiento más altruista, noble y puro que existe: el amor. Pero nada más lejos de la verdad.

Incluso la pedofilia está siendo impulsada en la agenda Lobby LGBT, amparada bajo el emblema de “amor”.  Con el nombre de NAMBLA muchos desean marcar la pedofilia como una orientación más que propone terminar la supuesta opresión existente entre las relaciones de hombres y niños mutuamente consensuadas, construir comprensión y apoyo para tales relaciones y educar al público sobre la naturaleza “benevolente” del “amor hombre/niño”. Ya desde el viernes 11 de septiembre de 2020, en California, por la promulgación de la Ley 145, un juez decidirá (no los padres o tutores) si las relaciones sexuales serian consentidas entre un adulto y un menor de edad. Podemos pensar que esto es inadmisible, que nunca sucedería aquí, pero, ¿qué impide que una vez entre la Ideología de Género, en un país donde ya el abuso a menores es tan frecuente, donde estamos luchando por evitar el matrimonio con menores, esta propuesta no se legalice con el tiempo?

A finales del siglo XIX decía el famoso escritor Dostoyevski: “Si Dios no existe, todo está permitido”. Y es que solo negando a Dios, podemos nosotros reinventar el concepto de amor, porque de Dios es el amor y solo en Él aprendemos realmente a amar. (1 Juan 4, 7).

Y fue ese Dios amor quien creó la sexualidad humana. Como nos dice en Su Palabra: “Mujer y hombre los creó” (Génesis 1, 27) y, justo después de definir el sexo como binario, en el verso que le sigue a este, Dios nos aclara su propósito: “Vayan al mundo y multiplíquense” (Génesis 1, 28). Esa intencionalidad de la sexualidad en la fecundidad es tanto así, que se confirma cuando a Jesús le preguntan acerca de la unión de parejas en el cielo, Él les contestó: “En este mundo, los hombres y las mujeres se casan; en cambio, los que han sido dignos de alcanzar el mundo futuro y la resurrección, sean hombres o mujeres, no se casan” (Lucas 20, 34-35). Regulada por el Hipotálamo, ubicado en el mismo centro del cerebro, se encuentra el área de la motivación para la conducta sexual. En su sabiduría, Dios creó el placer asociado a esta actividad para que el humano, moderando y ordenando sus apetitos, los desee encaminar hacia el fin para el cual fue concebido: la procreación de la raza humana durante su existencia terrenal. La Ideología de Género, por su parte, crea una sexualidad contraria a la divina: abierta, experimental, descontrolada y… no reproductiva, mutilando irreversiblemente, precisamente, aquellos órganos que Dios diseñó para tal función.

 “El que me ama, cumple mis mandamientos” (Juan 14, 21), nos dice, y el primero y más importante de todos: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.” (Mateo 22, 37-38). La Ideología de Género, por el contrario, nos susurra engañosamente al oído: “Ama a tu cuerpo sobre todas las cosas. Úsalo según tu deseo y serás feliz”. Así nace el lema: “My body, my choice” (“Mi cuerpo, mi decisión”).

No en vano exclama el Papa Emérito Benedicto XVI: “La Ideología de Género es la última rebelión de la creatura contra su condición de creatura.”

Mis palabras pueden resultar extremas y arbitrarias para los que sienten que esta visión de Dios y de moralidad es arcaica, obsoleta y creadora de culpa. Para estos, Dios se ha modernizado, es más permisivo y benevolente, menos estricto y, efectivamente, piensan que bien pudiera apoyar la Ideología de Género. Para otros, la doctrina de amor de Dios plantea dificultades y debe ser modificada en nuestra cultura de todo aquello que le incomoda. Pero, así como en su tiempo Jesús les resultó inconveniente a los líderes y Maestros de la ley, y lo mataron, así lo estamos matando de nuevo, sembrando una doctrina que va en contra Su verdad. ¿Realmente estamos dispuestos a darle la espalda a Dios como Nación?

El problema no radica en la aceptación del grupo LGBT; el problema radica en la imposición de la agenda social que conlleva la Ideología de Género, con la que incluso muchos de ellos, amigos y conocidos a los que respeto profundamente, están opuestos desde el silencio de sus corazones, porque de expresarlo abiertamente, se sentirían amenazados.

No es tiempo de que se lleve a cabo una discusión pública sobre esta práctica. No es tiempo de cambiar nuestra Constitución, nuestra educación, nuestra salud, nuestra economía, nuestro lenguaje, nuestras familias porque una minoría desea polarizarnos; ya es tiempo de abrir los ojos y ponerle fin. El enfoque opuesto es irracional e indefendible.

“A todo el que le duela este país, que se ponga en pie y que enfrente a esta guerra que se le ha declarado a esta nación, para que nuestro país siga siendo LIBRE por toda la eternidad.”
- Monseñor Víctor Masalles

Termino con un escrito de mi padre, eminente Pediatra de su época, quien ejerció acompañando a centenares de familias dominicanas. Pareciera como si, antes de partir de este mundo, hubiese sentido esta amenaza asomándose a nuestra sociedad, y nos dejó como herencia unas líneas que más tarde encontraríamos entre sus cosas más valiosas. Se la comparto:

“La familia reunida: padre, madre e hijos, es lo más sagrado instituido de modo directo por Dios, conforme la revelación divina, y se llama, con razón, el más bello arte que hay en el mundo, y de la cual Dios es el Artista. Todo ser inteligente actúa para un fin, y Dios, la inteligencia infinita, no podría dejar de proponerse un fin al crear al hombre y a la mujer con aptitudes para formar la familia. Toda familia debe participar en llenar esa función sagrada, formar los hijos con valores y respeto para una vida útil. La familia, como se sabe, es la primera célula del organismo social. Si se mantiene sana, todo ese organismo lo estará. Si se descuida, todo ese organismo se resentirá. Cuidemos por siempre a la familia.” Dr. Rafael Acra Diep


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