Coronavirus, desarrollo del año escolar y bajo rendimiento académico: los retos de las nuevas autoridades de Educación

Saulo Mota Telemín
Santo Domingo, RD

Sin lugar a dudas la problemática principal, y la primera que deben enfrentar las nuevas autoridades del Ministerio de Educación (Minerd), es la definición de bajo cuál formato se desarrollará el próximo año escolar.

Y a pesar de que la fecha anunciada del ?24 de agosto para inicio de las clases se está aproximando, el próximo ministro de Educación Roberto Furcal no se ha pronunciado sobre las dudas que rodean al sistema educativo dominicano, aunque profesores, padres y colegios siguen esperando respuestas.

Furcal se ha limitado a asegurar que está recibiendo reportes de múltiples entidades educativas, sin comprometerse a afirmar siquiera si el año escolar iniciará en la fecha establecida, o bajo cuál modalidad se llevará a cabo.

“Yo no soy todavía el ministro de Educación, hay un ministro de Educación, a quien yo respeto... y yo quisiera respetar su posición de ministro de Educación de la República Dominicana ?hasta el 16 de agosto”, fueron las declaraciones del futuro funcionario en una entrevista ofrecida a un medio local previo al 16 de agosto.

Sin embargo, los maestros no han esperado respuesta oficial del Minerd y ya establecieron su posición con respecto al próximo año escolar, a través de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP).

La presidenta de este gremio, Xiomara Guante, afirmó a finales del pasado mes de julio que las condiciones para iniciar las clases en el tiempo pautado son inexistentes, agregando que esta reapertura representa un peligro para la salud de la comunidad educativa.

“El pasado año ocasionó mucho estrés e incertidumbre a toda la comunidad educativa pensando que se perdería, aunque logramos salvarlo, imagínese lo que ocurre ahora, que no nos hemos preparado”, expresó Guante en ese entonces.

¿Clases presenciales o virtuales?

La realidad para muchos estudiantes dominicanos es que no tienen acceso constante a internet, o simplemente no lo tienen, lo que imposibilita que las clases virtuales sean insuficientes para todos.

Sin embargo, un retorno presencial a las aulas tampoco parece una opción factible dado que, como señaló la presidenta de la ADP, expone a profesores, estudiantes y empleados de los centros escolares al coronavirus, enfermedad que ha contagiado a más de 82,000 personas en el país, cobrando la vida de más de 1,400 pacientes según los boletines especiales del Ministerio de Salud Pública, sobre el avance del COVID-19 en República Dominicana.

Ante esta circunstancia las actuales autoridades de Educación, encabezadas por Antonio Peña Mirabal, adelantaron parte de su plan operativo para el próximo año escolar, que contempla la implementación de un sistema semipresencial.

Bajo rendimiento académico

Otro renglón preocupante de la educación dominicana son las malas calificaciones de los alumnos, un rendimiento académico no solamente diagnosticado a nivel local, sino que también ha sido evaluado y medido a nivel internacional.

Los resultados del informe del programa internacional para la evaluación de estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés), realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), fueron publicados a finales del año pasado, donde se reflejó varias áreas de deficiencias en el sistema educativo.

De acuerdo con el reporte de PISA, un examen de dos horas que evaluó a unos 600,000 estudiantes de 15 años de edad en 79 países, República Dominicana quedó entre los países con peores calificaciones del estudio.

Además, haciendo una breve comparación, estudiantes del país sacaron aún peores notas en el estudio publicado en 2019 que las alcanzadas en el PISA del 2015, con desempeño menor en Matemáticas y Lectura, aunque con un aumento en las calificaciones de Ciencias.

De igual forma, en una prueba diagnóstica realizada a alumnos de sexto curso de educación básica del Minerd, arrojó que de 159 mil niños evaluados apenas el 4.10 por ciento lograron el nivel “satisfactorio” que se busca en en la enseñanza en la asignatura de Matemáticas.

En Ciencias Sociales el desempeño fue mejor, con un 17.97% de los examinados alcanzando el nivel deseado; en Ciencias Naturales fue un 15.63%, mientras que en Lengua Española un 27.37%.

De acuerdo a este estudio de Educación, publicado en mayo del año pasado, el nivel “satisfactorio” engloba las competencias esperadas en un estudiante de final del segundo ciclo de primaria.

 “Esta evaluación nos ofrece informaciones relevantes y de alto valor, como línea base en el monitoreo del desarrollo curricular y los logros alcanzados en el proceso enseñanza-aprendizaje, que nos permitirá ir apoyando a los centros educativos en el objetivo de acortar la brecha entre lo esperado y lo logrado en la educación dominicana”, señaló el Minerd.

Brecha educativa

En este mismo reporte también se comprobó lo que algunas personas daban por sentado: en República Dominicana la educación privada es superior a la pública.

A pesar del desempeño abismal anteriormente mencionado, los estudiantes de instituciones educativas privadas sí presentaron ventajas frente a los del sistema público en las cuatro áreas evaluadas por el Minerd.

Los resultados de la evaluación detalló que los de centros privados obtuvieron en promedio mejores calificaciones en Lengua Española (327 a 294), Matemáticas (323 a 295), Ciencias Sociales (325 a 294) y Ciencias de la Naturaleza (325 a 294). 

Similarmente se observó unas mejores calificaciones en promedio en estudiantes pertenecientes a un nivel socioeconómico más alto.