SEMANA SANTA

Foco se dirigió ahora a frágil Estado derecho

  • José Alberto Vargas y José Pastor Ramírez

Adriana Peguero
Santo Domingo

La esperanza de que la Constitución dominicana no siga siendo vulnerada, fuertes críticas hacia la justicia por considerar que está secuestrada, el deseo de que los jueces se desliguen de la política, vivir en un país en el que los intereses particulares no estén por encima de los de la nación, que la protección del medio ambiente sea de primer orden y que la educación de los hijos esté a cargo de sus progenitores, fueron los principales temas expuestos en el Sermón de las Siete Palabras el pasado Viernes Santo.

Los siete sacerdotes a cargo del Sermón aseguran que el Estado de derecho en República Dominicana es frágil, porque no se respetan las leyes, mientras los intereses políticos y de los partidos tienen la justicia aplastada.

Por tal razón, la Iglesia Católica considera que los dominicanos deben ser cuidadosos y prudentes a la hora de elegir a sus líderes, por considerar que quien vota por los corruptos, los legitima, los justifica y es tan responsable como ellos.

El reverendo José Alberto Vargas pidió perdón por aquellos que haciendo uso del principio “el fin justifica los medios”, pretenden perpetuarse en sus cargos sin importar que para lograrlo tenga que pisotear una vez más la Carta Magna.

Criticó la venta de votos, de conciencias y a aquellos que ponen sus intereses personales, de su grupo o partidarios por encima del proyecto de nación, para alcanzar sus propósitos.

De la misma forma, llamó la atención de los padres que han delegado la responsabilidad de la educación de sus hijos a la escuela, a los medios de comunicación y a cualquier institución, para que asuman su responsabilidad.

El sacerdote dio inicio al Sermón de las Siete palabras, con la expresión de Jesús “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”, espacio que también aprovechó para pedir que no se siga dañando la ecología.

El padre José Pastor Ramírez aseguró que la justicia está secuestrada y se regodea en sí misma, impartiendo una justicia simulada.

“Apoyo y mantengo la postura del arzobispo Fráncico Ozoria, de que nos están conduciendo a una dictadura, porque la sintomatología que se verifica nos está llevando a definir el trastorno de dictadura”, dijo.

CLAVES

Justicia.

Los responsables de impartir justicia se caracterizan por exhibir comportamientos cínicos y verdaderos teatros, no investigan lo suficiente.

Encubrimiento.

La función esencial se ha reducido a encubrir a los políticos corruptos. Se premia el robo y comportamientos sinvergu¨enzas.