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La República martes, 07 de junio de 2016
5 Comentarios

INCONFORMIDAD

En casas menonitas, el pastor es quien manda

INVALIDAN EL ROL DE LOS PADRES AL TOMAR LA PARTE EMOCIONAL DE LA FAMILIA

  • En casas menonitas, el pastor es quien manda

    La periodista Adriana Peguero conversa con la integrante de la Iglesia Menonita Conservadora, Teresa Roa, secta cuyo líder en el país es Marcos Petre y está establecida en el templo de El Cercado, en la provincia San Juan de la Maguana.

Adriana Peguero
Santo Domingo

El pastor evángelico Fidel Lorenzo, presidente de la Confederación Nacional de Unidad Evángelica (Codue), manifestó ayer que lo que más le preocupa de la Iglesia Menonita Conservadora es que el pastor prácticamente invalida el rol de los padres sobre los hijos y de los esposos sobre sus esposas por igual.

“Los pastores menonitas conservadores usurpan la función del hombre en la casa, tanto de las familias que son de la iglesia, como de aquellas en la que uno de sus hijos se convierte, pues desde ese momento la figura de autoridad no es el padre o la madre, sino él”, dijo.

Explicó que es tan extrema su incidencia, que en el caso en que un solo de los miembros de una familia se convierte, termina mudándose de la casa.

“Esa es la práctica común entre ellos, establecer una separación de las familias que se expresa también en echar de la casa al miembro que no es de su religión”, agregó.

Calificó el estado de fe de los menonitas conservadores como intoxicante, porque llevan al miembro al extremo de no expresar sentimiento de tristeza con la pérdida de un familiar, y citó lo ocurrido con un joven que en la riada de la comunidad Carrera de Yeguas en el año 1982, a quien se le ahogó toda su familia y en el funeral cantaba “estoy contento con mi Dios”.

“Las personas que se van de la iglesia son tratadas como si fueran leprosos, aislados y apartados completamente.

Los líderes se apoderan de la parte emocional y de decisiones en las familias”, dijo.

Agregó que además a las personas se les limita intelectualmente, porque ninguno de ellos prodrá ser médico, enfermera, profesor, ingeniero o abogado.

Expresó que esta religión les impide que puedan de manera libre explorar y conocer a Dios en todas sus dimensiones.

“Esta religión incentiva la disgregación de la familia. Yo conozco jóvenes que los padres los han echado de la casa y han sufrido mucho, porque los consideran inmundos”, agregó.

Un ejemplo
Este es el caso de Génesis Martínez Roa, una joven de 21 años, quien tiene claro que las mujeres no solo nacieron para hacer oficios en el hogar y tener hijos, y esa convicción la ha llevado a enfrentar una batalla familiar generada por los intereses de los menonitas conservadores que quisieron imponerle que dejara atrás todos sus sueños de ser profesional.

Ella nació en un hogar menonita conservador, pero a los 10 años de edad empezó a revelarse contra las reglas que le imponía a su familia el pastor Natan Mash, de Ranchito en San Juan de la Maguana, situación que desencadenó una serie de inconvenientes que la llevaron a vivir en la casa de por lo menos diez familias menonitas diferentes, entre los 13 y los 17 años de edad.

Sin embargo, Génesis no ha permitido que la Iglesia Menonita Conservadora decida por ella, situación que su madre trató de paliar enviándola a vivir de un hogar menonita a otro, como salida para que ellos intentaran sacar de su cabeza la idea de estudiar.

Pero pareciera que Génesis exigía mucho a la vida cuando pensaba en ser profesional, porque dentro del seno de su familia la política impuesta era mantenerla a ella y a sus hermanos totalmente aislados del conocimiento intelectual, para que no dañaran su vida espiritual y pudieran salvar su alma.

Narró que a la edad de 15 años no soportó más la opresión y se marchó de su casa sin decirle nada a sus padres, pero no lo hizo porque quería vivir una vida libertina, sino para inscribirse en un centro educativo que era su gran anhelo.

Contó que siempre regresaba a casa tras vivir en un hogar de otra familia menonita, pero las cosas se ponían peor, hasta que a los 17 años de edad se fue por cuenta propia y no ha regresado más.

“A esa edad logré que me inscribieran en un colegio y me encontré que mis compañeros de aula tenían 12 y 13 años, por lo que se inquietaban y me preguntaban continuamente la edad, pero por temor a bullying (acoso escolar) nunca se la dije”, agregó.

Actualmente termina el tercero del bachillerato en el Programa de Educación a Distancia de Cenapec.

Intervención
El encargado de servicios técnicos y pedagógicos del Ministerio de Educación, Luis Matos de la Rosa, manifestó que conoce el caso y se abocan a realizar un trabajo comunitario en la zona para que los religiosos entiendan el daño que le están haciendo a las familias, al impedir que sus hijos se superen.

“Ahí lo que se da es un caso de oscurantismo, pues no dejan pensar a esos muchachos. No dejan que alguien les explique la consecuencia de eso”, agregó.

Manifestó que esa problemática no se debe manejar a la ligera, porque puede producir una situación social. Sin embargo, dijo que si hay que usar un poquito de fuerza, lo van a hacer por el bien de las nuevas generaciones.

Consideró que hay que hacer un trabajo con mucho tacto, para evitar que emigren a otros puntos del país.

Destacó que la idea es hacer un descenso en la zona y crear conciencia dentro de esa comunidad de que tienen que abrirse, porque no pueden aislar a las nuevas generaciones como si vivieran en otro mundo.

Explicó que los hijos de padres menonitas se forman con un estado de conformismo y separación, que los convierte en personas tímidas y que no les interesa compartir.

“Lamentablemente lo que causan esas gentes es la formación de prostitutas y delincuentes. Esos muchachos que están en esa religión, salen solos de sus campos para la ciudad huyendo de ese mundo y aquí es que descubren el mundo con personas que los guían mal”, dijo.

Narró que conoció el caso de una muchacha que salió huyendo de su hogar en Ranchito y llegó a la capital sin dinero, sin orientación, ni familia y un “buen samaritano” la llevó a una casa de acogida donde hacía quehaceres hasta que consiguió un trabajo en un picapollo.

Futuro incierto
Génesis está a un año de entrar a la universidad y siente preocupación, porque su padre no cuenta con los recursos para ayudarla a realizar sus sueños y echar adelante a los restantes nueve hijos que tienen un futuro incierto.

“Los menonitas me han hecho un daño de tiempo irreparable, porque a esta edad yo debiera estar preparando tesis. A lo largo de mis años de vida he tenido momentos en los que no he querido vivir. Me he dicho a mí misma que nada de esto vale la pena, pero tengo que luchar por mis hermanos”, dijo.

 NARRA QUE EN NIÑEZ SÓLO RECIBIÓ CASTIGOS Y ÓRDENES 
Génesis narró que en su niñez y adolescencia solo recibió castigos, imposiciones, pelas, reprensiones y órdenes, a tal punto que en una ocasión hizo una especie de huelga de hambre para ver si recibía algo de cariño.

“Yo recuerdo mi infancia y no me gusta esa etapa de mi vida, porque no pude disfrutar mi niñez. Todo era castigos fuertes, tanto en el colegio de los menonitas, como en mi casa.

Yo me llevé muchos reglazos en las manos y golpes con tablas por parte de mis profesores y pelas que fueron verdaderos azotes de parte de mi madre. Si en la escuela me daban una pela por cualquier razón, la de la casa era peor”, recordó.

Dijo que siendo niña se sintió frustrada en reiteradas ocasiones, especialmente cuando la profesora le hacía sentir que no tenía la capacidad de aprender o hacer una tarea. “La verdad es que yo era una niña tan infeliz, pero las mismas reglas e imposiciones que sufrí, las siguen sufriendo todos los hijos de familias menonitas, lo cual me apena”, comentó.

Recordó que todas estas cosas la hicieron rebelde, y lloraba, hacía piques y estrellaba cosas. “Cuando cumplí los 12 años me torné muy agresiva, pero ya no lo soy. En esa religión así se castiga a tablazos. Los profesores no saben dar clases y todo lo pagan con golpes, boches y humillaciones en público a los niños. A veces la profesora me decía ‘Génesis, tú no haces bien la tarea, fulanita es mejor que tú, lo hace mejor y se gana cien’, lo cual me frustraba y entonces me rebelaba”, agregó.

COMENTARIOS 5

Comentó: LUZCLARITA
De:
LA LEY DICE QUE LOS NIÑOS SON DEL ESTADO, EL ESTADO TIENE LA PATRIA POTESTAD. ESOS SON HAITIANOS, QUE VIENEN AQUI A HACER LO QUE LES DA LA GANA Y PEOR ES EL GOBIERNO QUE ACEPTA ESAS VAGANBUDERIA. LO PRIMERO ES QUE TIENEN QUE QUITARLE LOS NIÑOS, EVALUARLOS FISICA Y SICOLOGICAMENTE E INVESTIGAR ESO.



07 jun 2016 06:18 p.m.
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Comentó: luispadua
De:
Señor Presidente, ese es un atentado contra el crecimiento del país y un atentado contra la patria. Interponga sus buenos oficios antes de que otros locos hagan algo mucho peor.



07 jun 2016 07:41 a.m.
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Comentó: roberto
De:
Bueno, si Colón vuelve a esta isla, nos descubre de nuevo y vuelve y guisa. Nos encanta creer en cualquier cosa. Oye ahora, una tal Iglesia Menonita comiendose la mente de toda una población. Inhabilitando mentalmente a toda esa gente.



07 jun 2016 05:07 a.m.
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Comentó: Antuanliseaux
De:
LA EDUCACION DE LOS MENONITAS DOMINICANOS ESTA PARECIDA AL SISTEMA DE LA ESCUELA EN TIEMPOS DE TRUJILLO Y CARGADA DE TEMOR A PERDER LOS HIJOS, AL MISMO TIEMPO ES LEGALISTA Y EXTREMA



07 jun 2016 01:44 a.m.
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Comentó: Antuanliseaux
De:
EL MISMO PROCEDIMIENTO QUE USABA LA IGLESIA CATOLICA EN EL PASADO EN CONVENTOS, SEMINARIOS Y ESCUELAS, CON UNA DISCIPLINA DE CASTIGO FISICO CRUEL. A ESO HAY QUE PONERLE FIN



07 jun 2016 01:40 a.m.
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