Listin Diario Logo
01 de junio 2019, actualizado a las 12:01 p.m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
La República miércoles, 04 de marzo de 2015

MUJERES EN ALTAS CORTE

Exige que se erradique el discrimen contra las mujeres

EN EL ÁMBITO ADMINISTRATIVO, EL 51% DE LOS CARGOS DIRECTIVOS DEL TC ESTÁN OCUPADOS POR MUJERES; MIENTRAS QUE A NIVEL DE EMPLEADOS REPRESENTAN UN 52%.

  • Exige que se erradique el discrimen contra las mujeres
    Mensaje. “Invito a la mujer, con su esfuerzo decidido y responsable de cada día, a seguir escribiendo las más gloriosas páginas de nuestra historia y de la familia, empoderándose de los derechos y deberes que nuestra Constitución les reconoce”.
  • Exige que se erradique el discrimen contra las mujeres
Wanda Méndez
Santo Domingo

La jueza Leyda Margarita Piña Medrano, primera sustituta en el Tribunal Constitucional, observa avances en el país en materia de igualdad de género, pero con luces y sombras.  

Un elemento sombrío que le indigna  es la violencia intrafamiliar, situación que dice no puede ser más preocupante. A su vez, precisa,  que  sólo cuando el caso llega a las instancias judiciales es posible tener una sentencia. “Y por desgracia, un elevado número de casos tiene un desenlace fatal antes de llegar a los tribunales”, deplora.

Está convencida de que el trabajo mancomunado, en todos los ámbitos y estratos socioeconómicos, debe ser perseverante, y que las políticas públicas en favor de la equidad de género precisan de decisiones comprometidas y coherentes.

La inclusión en la Constitución de una serie de disposiciones que reconocen los derechos de las mujeres es el punto que considera más luminoso.

Cita la igualdad de la mujer y el hombre en derechos y deberes; reconocimiento del concubinato; protección estatal de la maternidad y derecho de la madre a la asistencia oficial en caso de desamparo;  derecho a llevarse el apellido de la madre, al igual que el del padre; reconocimiento de la paternidad y la maternidad responsable; derecho al acceso y la participación política; igualdad y equidad de mujeres y hombres en el ejercicio del derecho al trabajo;  el lenguaje de género desde su preámbulo y a través de todo el texto constitucional, y elevar a rango constitucional el derecho de las mujeres a estar representadas en los espacios de toma de decisiones del Estado.

Otro aspecto luminoso que destaca es el elevado número de mujeres que cursan con éxito estudios universitarios y post-universitarios.  

Esta realidad sociológica, enfatiza, contribuirá significativamente a la inserción femenina en diversos ámbitos laborales, dato que valora como esperanzador, porque entiende puede impactar en la estabilidad económica de los hogares y la educación de los hijos.

Sin embargo, visualiza que desafortunadamente hacer realidad los derechos a favor de las mujeres dependen de factores que desbordan las decisiones jurídicas, y se inscriben en el plano de lo cultural.

Aunque confiesa que no se predispone emocionalmente a sentir discriminación por asuntos de género, reconoce que es  una realidad social que hay que erradicar.

“Como en cualquier entorno laboral, dentro de la cultura dominicana, nuestra actitud y actuación debe estar siempre orientada a erradicarla”, dice.  

Señala que realmente los asuntos culturales son de trasformación paulatina, y encierra  elementos diversos como los educativos, relacionales o de intereses, que se manifiestan en diversos planos y circunstancias.

“Lo importante para cada mujer será siempre asumir con dignidad y respeto de sí misma cada situación en la que pueda verse envuelta una posible discriminación por razones de género”, enfatiza.  

En el TC, las mujeres constituyen el 23% del Pleno de jueces, con un total de  3 de una matrícula de 13.  

Reconoce que en el TC, en términos de composición, está todavía distante de la equidad, pero enfatizó que “ hay que ver el vaso medio lleno”, resaltando que numéricamente es un inicio.

En el ámbito administrativo,  los  cargos directivos en el TC están ocupados por mujeres en un 51%, mientras que a nivel de empleados representan un 52%, por lo cual afirma que el TC garantiza equidad.

Sostiene que los magistrados y magistradas de este Tribunal han decidido con perspectiva de género. Resalta jurisprudencias favorables a las mujeres, entre ellas  la sentencia 010/12, que protege a la mujer contra la violencia de género;  la 012/12, que reconoce el derecho de la mujer concubina a la pensión de sobrevivencia, y la 028 sobre discriminación  positiva en beneficio de la mujer litigante en materia de divorcio.

Destaca los aportes de esa Corte.      y reconoce el trabajo y de sus homólogas Ana Isabel Bonilla y Katia Miguelina Jiménez.

Valora su elección como primera sustituta del presidente del tribunal, lo cual dice que, por la responsabilidad inherente al cargo, constituye una gran distinción y  una manifestación de confianza en la mujer dominicana para ejercer cargos públicos de trascendencia y de alto interés del Estado.

Pasión por el Derecho Constitucional
Su interés por el derecho constitucional comenzó desde muy temprano. 

Un trabajo escolar acerca de la Constitución, con ocasión del aniversario de la Carta Magna, un 6 de noviembre, cuando cursaba el segundo año de bachillerato, constituyó el punto de partida.

Su inclinación continuó  en la universidad, donde afianzó su vocación por esa disciplina jurídica.

Ese interés les resultaba curioso a  sus compañeros, que  entendían que no tenía perspectivas de desarrollo concreto, al menos, en el país.

“A mí, por el contrario, me parecía constituir el centro de todo el derecho”, enfatiza.

Su insistencia y perseverancia le permitió llegar a Francia a estudiarlo,  en la Universidad de París II-Pantheon-Sorbone, gracias a una beca del gobierno francés y al desmedido apoyo moral y económico de su familia, según contó.  

“Mis padres terminaron creyendo más en mí que en la ‘quimera’ que resultaba para los demás”, enfatiza.

Es por ello que expresa que postular su candidatura para pertenecer al TC no solo era una consecuencia natural de su historia de vida, sino la expresión de su temprana convicción acerca del sentido y finalidad del Derecho Constitucional.

Piña Medrano coordina el II Encuentro Iberoamericano de Justicia Constitucional con perspectiva de género, que será realizado en el país del 17 al 20 de este mes, con el tema “La violencia de género”.  

Trayectoria profesional
Oriunda de La Vega, la jueza Leyda Margarita Piña Medrano  es egresada con honores de la Escuela de Derecho de la  UNPHU.  Con estudios doctorales en París en Derecho Constitucional, además de maestrías, postgrados y diplomados sobre varias áreas del Derecho en universidades dominicanas y extranjeras.

En el período 2006-2010 fue miembro titular de la Junta Central Electoral (JCE).  Coordinadora del área de reforma a la Constitución en la Comisión de Reforma y Modernización del Estado (1996-2000); miembro de la comisión de juristas para la Reforma a la Constitución (2006-2007), y  de la Comisión redactora del Código de Ordenamiento de Mercado y Protección al Consumidor (1998-2000).

Consultora del Programa de Apoyo para la Reforma y Modernización del Estado en el Anteproyecto de Ley Orgánica de Administración Pública (2005-2006). Jurado en los concursos de la SCJ para aspirantes a jueces.

Ha sido profesora titular de Derecho Comparado, Historia de las Ideas Políticas y Filosofía del Derecho, al igual que profesora invitada de la Unidad para la promoción de la democracia y docente en el programa de formación para jóvenes líderes de los partidos políticos en el país. Coordinadora Académica de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y fundadora del Instituto de Derecho de Expresión e Inspiración Francesa (IDEF), capítulo República Dominicana.