ENFOQUE
Condición de 'envejeciente' vuelve a debate por el CNM
ESTAS PERSONAS TIENEN UN PESO ESPECÍFICO EN LA SOCIEDAD
La condición de “envejeciente”, particularmente en la política dominicana parece difícil de asimilar, aunque son muchas las reflexiones que se hacen a partir de la edad madura y muchas las satisfacciones que acuerda esa condición. El tema ha sido puesto de relieve en las últimas semanas porque se ha querido evitar imponer un plazo de 75 años como término al ejercicio de los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura, edad que acuerda la ley a la Suprema Corte de Justicia. En el seno de la Suprema Corte ha habido un reconcomio grande debido a que varios de sus integrantes que pasan de los 75 años debieron retirarse desde hace años y otros este año. El magistrado Julio Ibarra, de 75 años murió en ejercicio hace varios días. Cosa extraña, quienes se opusieron a eliminar la premisa de los 75 años para los integrantes del Consejo de la Magistratura, fueron los legisladores del PRD, que han escogido al ex presidente Mejía como candidato presidencial. En la Corte Suprema de los Estados Unidos no habría habido tal reconcomio puesto que allí no hay edad para retiro y normalmente los jueces se van por propia voluntad o razones de salud. La composición actual de esa Corte, de nueve miembros, tiene cuatro sobre 70 años. Mejía muy alertaMejía, fornido, alerta y animado tras más de un año de pre-campaña electoral, que de acuerdo a todos los indicios ganó frente a su rival, Miguel Vargas Maldonado, cumplió el pasado 22 de febrero 70 años de edad, que disimula bien. El ex presidente dice que podría echar una carrera con cualquiera más joven y le da gabela. Su triunfo en la contienda para la nominación presidencial del PRD significó la imposición de los llamados viejos robles del partido, al menos tres de los integrantes de la Comisión Organizadora: Ivelisse Prats, Hugo Tolentino y Milagros Ortiz. Los jóvenes que aspiraban a la candidatura presidencial, Luis Abinader, Guido Gómez Mazara y Eligio Jáquez se retiraron temprano para apoyar a Mejía, los dos primeros y a Vargas Maldonado, el tercero. Es decir, que como quiera que se le vea, las personas que pudieran ser consideradas “envejecientes” tienen un peso específico en la sociedad dominicana, mayormente por la experiencia y porque posiblemente los veteranos son más honestos que los jóvenes. Quienes entienden que debería haber un retiro de la vida laboral a una edad no mayor a los 75 años posiblemente tengan también razones muy valederas, como las que ponderó la iglesia católica hace años al imponer límite de edad a sus obispos. Los obispos dimitenLos obispos católicos deben dimitir, de acuerdo con las normas canónicas, cuando cumplen 75 años, por lo que hace días se conoció que el obispo Jesús María de Jesús Moya, de San Francisco de Macorís, había presentado su dimisión. El Papa la aceptó pero lo dejó en su trabajo. El año que viene otro importante obispo presentará su dimisión. Al dejar a muchos de los dimisionarios al frente de otras responsabilidades que no son las de cabeza de diócesis, el Vaticano piensa en la utilidad y en la crisis de vocaciones a nivel mundial. En Haití, Mirlande Hippolite Manigat de 70 años, quien al parecer perdió las elecciones del pasado domingo 20 frente al cantante Michel Martelly, de 50, pendiente de los resultados finales el próximo 31, fue perjudicada por su condición de “envejeciente”. En la República Dominicana, la más exitosa de las secretarias de Educación (ahora ministros, 1996-2000), Ligia Amada Melo de Cardona, está en la edad envejeciente y dirige hoy con el mismo aplomo que antes el Ministerio de Ciencia y Tecnología. En un departamento como Educación, asediado por los negociantes de libros, desayuno escolar, construcción de escuelas, compradores de pupitres y trepadores políticos como “asesores”, la maestra Melo de Cardona dejó el cargo con cuentas muy claras. Impresión personalLos que iniciaron sus estudios de periodismo a mediados de 1960, algunos ahora en direcciones de medios, embajadas, en la publicidad o como asesores en comunicación, son todos “envejecientes”. Uno de ellos dijo hace años que cuando cumpliera 50 años se retiraría. Al cumplir los 50 fundó un periódico diario que significó un hito y poco tiempo después, una revista que se acreditó rápidamente. Dos diarios importantes, El Día y El Nacional tienen directores “envejecientes”. Rafael Molina Morillo y Radhamés Gómez Pepín están activos como sus reporteros y llegan temprano a sus trabajos. Durante los últimos años la antigua ama de llaves del presidente John F. Kennedy, doña Providencia Paredes, ha escrito a sus amistades su memorial del año anterior, contando cómo les fue a hijos y nietos, qué hizo en el verano y cómo disfrutó la vida con las “envejecientes” amigas. La señora Paredes, citada con respeto en varios libros norteamericanos por su ligazón con la familia Kennedy y su lealtad (no así por Junot Díaz, en “La breve y maravillosa vida de Oscar Wao”), habló en una de sus notas sobre las satisfacciones del retiro. Entre esas satisfacciones está el descanso, el tiempo para hacer otras cosas diferentes a las que fueron rutina durante muchos años y el disfrute, al menos en Estados Unidos de los descuentos que se conceden a los “senior citizen” cuando compran bienes. El profesor José Nicolás Almánzar, decente y honrado, quien fuera secretario de Educación, dirige aquí con gran éxito para los “envejecientes”, la Universidad de la Tercera Edad. En Europa, dado que el envejecimiento dura ahora mucho más que antes, se habla de la cuarta edad.

