LUTO
Sepultan a Julio Ibarra Ríos
SUBERO ISA LO DEFINIÓ COMO UN JUEZ PROBO
Entre llantos de familiares, allegados y amigos, fueron sepultados ayer los restos del juez de la Suprema Corte de Justicia, Julio Ibarra Ríos, fallecido el pasado domingo de un paro cardíaco en el municipio Bayaguana, Monte Plata. Los restos del magistrado fueron sepultados en el cementerio Nacional de la avenida Máximo Gómez, en presencia de sus hijos Salim, Carmen Elena y Luis Eduardo Ibarra, y su viuda Noris Josefina Pión de Ibarra. También fue despedido por jueces de la Suprema Corte, miembros del Consejo del Poder Judicial, jueces de jurisdicciones y funcionarios judiciales, personalidades del ámbito jurídico, abogados y representantes de diversas instituciones. El panegírico fue pronunciado por el presidente de la Cámara Penal de la Suprema Corte, Julio Álvarez Valencia, quien dijo que la muerte de Ibarra Ríos enluta al Poder Judicial y a la sociedad dominicana. Calificó al magistrado como un amoroso padre y un ciudadano ejemplar. “Ten la seguridad querido amigo y hermano, que así como tu esposa y tus hijos jamás te olvidarán, tus compañeros de la Suprema Corte y los integrantes de la Cámara Penal, siempre te recordaremos”, adujo Álvarez Valencia. En el sepelio, el ministro de Deportes, Felipe Payano, acompañado del inmortal del deporte, Juan Marichal, pronunció un breve discurso en el que destacó las cualidades de Ibarra Ríos, quien fue secretario de Deportes, Educación, Física y Recreación, secretario de Estado de Educación y asesor jurídico del Senado de la República. De su lado, Salim Ibarra, uno de sus hijos, dijo que el ejemplo de integridad que dio su padre a sus vástagos fue el mejor activo con el que contaron durante todos sus años de vida. Expresó que su padre fue “infatigable, un hombre bueno que hoy nos abandona y nos deja un gran dolor, pero descansará en paz con su espíritu”. Los restos de Ibarra Ríos fueron expuestos en el atrio central del edificio de la Suprema Corte, en el Centro de los Héroes, donde le fue ofrecida una guardia de honor, iniciada por el presidente de la Suprema Corte, Jorge Subero Isa, el procurador general de la República, Radhamés Jiménez Peña, y los jueces Rafael Luciano Pichardo, Eglys Margarita Esmurdoc y Hugo Álvarez Valencia. Hombre de principiosJorge Subero Isa definió a Ibarra Ríos como “un magistrado probo, honesto, imparcial, pero sobre todas las cosas, intransigente con sus principios y sus ideas”.

