Los sextillizos muestran progreso en su desarrollo
Santo Domingo.- Cinco de los sextillizos nacidos el 26 de diciembre de 2005 asisten a una guardería desde septiembre y ya muestran progresos en su desarrollo. Paola Esther, Nerey Kiara, Emilio José, Manuel Emilio y Hugo Nicolás lucen saludables y cómodos al compartir con otros niños de la Guardería Parroquial El Almendro, de San Felipe en Villa Mella. “Ahora son más sociables, se relacionan más con los demás. Por ejemplo, a Hugo no había quien lo tocara, pero ahora está más abierto, hasta saluda en la calle”, dice Máxima Pérez, madre de los niños. Mercé Serrat, directora de la guardería, cuenta que cuando llegaron eran muy dependientes entre ellos, pero han evolucionado muy bien. “Ellos han tenido un proceso de adaptación perfecto. Al principio les costaba un poco compartir con otros niños que no fueran sus hermanos, pero ya han superado eso”, agregó la educadora. En el centro, además de interactuar con otros niños, los sextillizos juegan y reciben asistencia médica y psicológica, y ya aprendieron a comer solos. “Al principio Manuel no quería que nadie le diera la comida, y Paola, que siempre está atenta a sus hermanos, le daba de comer, pero ya todos saben comer con la cuchara”, comenta Serrat. Julia Brazobán, psicóloga del plantel, afirma que su desempeño mental y motor ha progresado. “Su psicomotricidad ha mejorado, aunque las hembras se mueven con más seguridad que los varones”, precisó. Los hermanos nacieron en el Hospital General de la Plaza de la Salud con solo 29 semanas de gestación y son el primer caso de sextillizos registrado en el país. El padre, Emilio Figuereo, es oriundo de Azua y junto a su esposa es propietario de una pequeña fábrica de productos de belleza, donde ahora además produce una línea que lleva el nombre de los sextillizos, dirigida a niños y jóvenes. Emely Mariel es la única de los hermanitos que no va a la guardería porque su desarrollo es más lento que el de los demas. “Ella va a terapia física. Los médicos dicen que va a progresar, pero que es un proceso lento”, explica Máxima. Los niños fueron concebidos mediante reproducción asistida y tienen una hermana, Fiordy, de cinco años.

