EL GABINETE DEL CINE

“El proyeccionista”, lo mejor de JM Cabral

Pachico Tejada

José María Cabral es uno de los cineastas locales más inquietos. Su búsqueda de un estilo lo ha llevado muchas veces a enfrentarse a temas que le han quedado grandes, pero que le han servido para ir creciendo en su quehacer. Ahora nos ofrece su obra más redonda, “El proyeccionista”, una película que desde su nombre es un homenaje al cine y al amor por la forma antigua de hacerlo, es decir con celuloide. Pero, como decía el realizador español Luis García Berlanga, que sufría cada vez que terminaba de rodar un filme, porque irremediablemente, su deterioro había comenzado. Es lo que sufre el personaje de Eliseo, un excelente Félix Germán, cuyo amor por la proyección en celuloide lo lleva a negarse a presentar las películas en digital en su “Guagua del cine”, con la que va de pueblo en pueblo a llevar la magia de este arte a lugares sin salas. Pero esa solo es la envoltura de esta “road movie”, que mueve a los protagonistas a través de varios pueblos del país, ya que el verdadero motor de esta historia es la búsqueda que Eliseo inicia de una mujer, con la que está tan obsesionado, como con su afán de conservar la forma anticuada de proyectar cine. Paradoja que a Cabral le ha quedado muy bien puesta en escena. Cine dentro de la tecnología de la imagen, que hace recordar otras que han tocado temas cercanos (“Blowup”, de Antonioni, o “Cinema Paradiso”, de Giuseppe Tornatore), la primera por la búsqueda en una imagen de algo que intriga al protagonista, y la segunda por las proyecciones al aire libre y el amor al cine. Pero aquí José María lo ha hecho diferente, mientras explora la soledad y la terquedad de una persona empeñada en llegar a conocer la verdad sobre la misteriosa mujer que tiene registrada en cintas de 16 milímetros, y de la que está enamorado. Con él otros personajes secundarios encarnados por actores que, al igual que Germán, han hecho muy buen trabajo, como Cindy Galán, como Rubí, Gerardo Mercedes “El Cuervo”, como Timo, o Ana María Arias. Todo esto con una ambientación exqusita realizada por Rafi Mercado en el diseño de producción, la Dirección de Arte de Ezequiel Reyna, y sobre todo, la Cinematografía de Hernán Herrera, que aportan a esta película belleza. Luego del camino iniciado con otras piezas como “Despertar”, de 2014,  y “Carpinteros”, de 2017, esta, en la que se hacen guiños graciosos a la primera película que dirigió Germán, es la mejor terminada de Cabral, pese a que algunos aspectos del desenlace sean algo confusos, pero la totalidad de la obra está bien llevada.