Manuel Tejada

El veterinario que terminó como un maestro musical

  • Manuel Tejada en su casa durante la entrevista. SILVERIO VIDAL/LISTÍN DIARIO

Pachico Tejada
Santo Domingo

Manuel Tejada es un nombre que no puede desligarse de la música. Sin embargo, este productor, compositor, arreglista e instrumentista, hizo la carrera de medicina veterinaria antes de decidirse a estudiar música.

Nacido hace 61 años, Tejada es también uno de los responsables del sonido del merengue de los años 80 y 90, un privilegio que él ostenta con orgullo. “Nosotros estuvimos en parte de esa historia y poderlo contar hoy día, y sentirnos satisfechos de decir que podemos seguir haciendo música que la gente quiera y aplauda”, explica el artista.

Esta noche hará algo alejado de su querida música popular, pues dirigirá la Camerata de Santo Domingo en el concierto “La canción lírica dominicana”, que tendrá lugar en el Teatro Nacional Eduardo Brito.

Mientras se preparaba para este espectáculo, que celebrará el 46 aniversario de la creación de la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa), Tejada dice a LISTÍN DIARIO, cómo, sin proponérselo, se convirtió en uno de los principales arreglistas del merengue de hace tres décadas.

En un momento en el que tenía el ímpetu de la juventud y el deseo de hacerse de un nombre, tomó elementos de los artistas que escuchaba en ese momento y de la tecnología que en esos años estaba a su alcance, para darle el sonido a las piezas que tocaba. “No dije: mis jaleos van a ser así, simplemente me salió lo que tenía en mi ambiente, lo que como músico popular empezaba a oír y a asimilar en la calle”, comenta.

Es decir, que el contacto con el pop de Estados Unidos y los metales de los grupos de “rhythm and blues” de los 80 le sirvieron de influencia a la hora de trabajar el ritmo de la güira y la tambora.

Un detalle que recuerda es que el sonido melodioso que tenían los metales de los merengues de los 70s no le interesaba. Es por esto que en sus arreglos las trompetas, trombones y saxofones se acercan más al sonido dinámico de las bandas de funk norteamericanas, como Tower of Power, Earth Wind and Fire o Jerry Hey.Ese estilo lo puso en obras como el disco “Colegiala” de Alex Bueno, o “La quiero a morir”, de Sergio Vargas, trabajos con los que se siente especialmente satisfecho. Y sobre todo, por el hecho de que Gabriel ha vuelto a grabar la primera.

En ese sentido le agrada el trabajo que está haciendo el intérprete de “A tan solo una hora” y Manny Cruz con el merengue, que a su juicio están respetando el patrón del ritmo.

“Siempre he apostado a la calidad y a la excelencia, no puedo ser fanático de algo que oigo y no lo siento que es correcto”, comenta, y que el llamado merengue urbano viene a ser como un subgénero, pero no con esto trata de denigrarlo.

Eso sí, recuerda que él le hizo cambios al merengue, pero con la intención de mejorarlo.

“Lo hice pensando que podía evolucionar y hacerse una fusión, integrarle elementos que le aportaban a nuestro ritmo, no que lo desarmaba”, concluye.