UN PUNTO DE VISTA
"Café Opera/Código Clown" se gana los aplausos de la crítica teatral
La historia, dirigida por María Ligia Grullón, se presenta en Teatro Guloya bajo el rigor creativo y conceptual de la agrupación Teatro Estudio La 37 por las Tablas
Son contados a dedos los grupos y los artistas que buscan dar acertada respuesta a estas inquietudes. Un ejemplo de esa actitud de cambiar los paradigmas lo confirmé hace poco en Santo Domingo gracias a la consistente propuesta verificada que puede ver en la producción de la obra musical "Café Opera/Código Clown", escrita, dirigida y producida por María Ligia Grullón, bajo el rigor creativo y conceptual de su agrupación Teatro Estudio La 37 por las Tablas, de Santiago de los Caballeros.
"Café Opera/Código Clown", presentada aquí en el Teatro Guloya, es un entremés teatral o un varieté de cantos líricos donde se interpretan arias clásicas de reconocidos autores de todos los tiempos. Interpretadas por noveles artistas del canto lírico y de la actuación escénica, las cuales son hiladas por historias y anécdotas sobre sus autores.
Entre arias y arias hay divertidas acciones que recrean las famosas escenas e historias que interpretan los cantantes. La traducción de ello fue ver cómo se abre una ventana distinta para encaminar otro entender sobre lo que debe ser o no, el placer impreciso que, por lo general, signa a esta clase de montajes.
La partitura musical como la concreción de todos los elementos formales de la puesta en escena se hilaron abiertamente sin signos superfluos o maniqueos y menos aún, de matizarlo de un melodramatismo funcional.
Mesura en todos los elementos que conformaron esta oferta, afecto artístico para decir lo que debía decir y una puntualidad estética en cada una de las partes dieron ese sí que uno aspira encontrar en montajes de esta clase.
Del tratamiento del tema, la formulación del argumento, el perfilamiento de los personajes, el trabajo artístico de diseño y realización, la idea musical, el trabajo histriónico en su conjunto, la visual de resolución espacial, la búsqueda de una conexión con el espectador y la articulación de un todo significante, hicieron que esta propuesta estuviese orientada en romper con las conformidades y estereotipos que, por lo general padecen en buena parte de lo que se muestra como trabajos musicales.
Desde mi punto de vista, la artesanía artística fue compacta y consciente; destacaron Adriana Mosquea, Tatiana Rosario, Viviana Rodríguez, Marlee Galán, Roberto Guzmán y Harold Pacheco con verdad y fuerza creativa; Marlene de la Cruz, José Alfonzo Prado y Daniela Yánez, entre muchos otros expresivos intérpretes, crearon esa sensación de un trabajo estable, bien calibrado y lleno de entrega que dio, sin duda, una nota de cambio a lo que entiendo,entiendo, debe ser el trabajo creador para nuestro variado público en busca de otras alternativas. Para ustedes: ¡Un armonioso aplauso!

