Marianela Sánchez, la voz femenina del canto lírico

SE PREPARA PARA SU CONCIERTO DE GALA EL VIERNES 23 DE NOVIEMBRE EN EL TN

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ARISMENDI VÁSQUEZ G.Santo Domingo

Santo Domingo.- Cuando fue creada la Orquesta Femenina de San Juan de la Maguana, Marianela Sánchez era ya alumna aventajada de piano. Sin embargo, el profesor Carías Lavandier también le enseñó a tocar trompeta, instrumento que no volvió a tocar jamás porque su padre determinó que no podía tocarlo, ya que prefería que fuera cantante y la embocadura de la trompeta le iba a dañar el labio. Desde que tenía uso de razón tenía vocación para la música y para el canto en particular, puesto que aprendía con facilidad las canciones y boleros tropicales en las voces de Orlando Contreras, Los Panchos, Daniel Santos, José Manuel Calderón, así como valses peruanos, canciones mejicanas, y hasta los anuncios; pero lo que más disfrutaba era la Semana Aniversaria de la entonces Voz Dominicana. A los ocho años“Recuerdo que cuanto tenía ocho años de edad, oí a mamá contar que había mandado a mi hermana Amarilis a las clases de piano, y como reacción me senté en una mecedora a llorar y a esperar que me llevaran a mí también, porque no me iba a callar la boca”, dice la profesora. Luego añadió: “Una hora después ya estaba en casa de doña Ana de Simó, recibiendo clases yo también. Con las clases de piano comencé a conocer y apreciar la música de los grandes maestros, pues el preparatorio contaba con piezas de Beethoven, Haydn y Mozart, entre otros”. Marianela tuvo la oportunidad de conocer al maestro Carías Lavandier, padre del trompetista Guillo Carías, quien hizo arreglos para su voz, todavía blanca y aguda, en el coro formado por Hilda Cámpora de Piña, en San Juan de la Maguana. “Tenía trece años de edad cuando se institucionalizó el Centro de Bellas Artes en San Juan, bajo la dirección de Hilda Cámpora, y se formó el coro a cuatro voces y luego la tuna. “En un cuarteto de guitarra que formamos, me gustaba hacer la segunda voz, pero no poseía el color que se requiere, aunque es muy interesante conocerla y saber hacerla”, comentó. Con los años sus actividades artísticas fueron aumentando en el país, incluyendo canales de televisión y una gira a Puerto Rico. En la capital hubo una reforma en la enseñanza del solfeo y cuando se dio cuenta de lo importante que era esa materia en la música, comprendió que debía partir y dejar atrás a su querido San Juan. De ellaMarianela está considerada como la cantante lírica de su género que se graduó con mejor preparación en el Conservatorio de Santa Cecilia, de Roma, ya que era utilizada por sus profesores para acompañar a los alumnos más avanzados de canto de ese prestigioso centro, trabajo que hacía como pianista acompañante, debido a su condición de alumna distinguida y aventajada de piano del Conservatorio Nacional de Música. En la actualidad dirige su academia de canto, por la cual han pasado artistas de la talla de Juan Luis Guerra, Ruby Pérez, Edilí, y eventualmente la sensacional Maridalia Hernández. Además, es profesora de canto del Conservatorio Nacional de Música y primera soprano de la Compañía Lírica Dominicana. Su extenso repertorio incluye las óperas “Elixir de amor”, “Fidelio”, “Lucía”, de Lammermoor, “El secreto”, de Susano, “El pobre marinero”, así como las zarzuelas “Los gavilanes”, “El cafetal”, “Cecilia Valdés” y “Luisa Fernanda”, entre otras. Ha cantado con notable éxito la parte de Gilda, de la ópera “Rigoletto”, de Verdi. Un conciertoLa soprano presentará un concierto de gala el viernes 23, a las 8:30 de la noche, en la Sala de la Cultura del Teatro Nacional Eduardo Brito, acompañada por el virtuoso pianista Antón Fustier, egresado del gran Teatro de La Habana, quien se ha establecido en el país como pianista de planta de los cantantes líricos. La laureada solista y profesora, ganadora varias veces de los premios Casandra como cantante lírica, interpretará obras de Donizetti, Ravel, Rachmaninoff, Leoncavallo, Tosti y Charles Gounod, algunas de cuyas arias son estreno nacional. Este concierto es una producción de la Compañía Lírica Dominicana, la cual agradece a Rosa María Vicioso, directora general y artística del Teatro Nacional, haberle cedido gentilmente la Sala de la Cultura para esta gala.

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