EN RECUERDO

El bajo, protagonista del Jazz Festival PP

PUERTO PLATA.- En un encuentro alucinante, el bajo, instrumento que sirve de base a los grupos, pero que se mantiene discreto, timido mientras el protagonismo se lo llevan las guitarras y los teclados, tuvo su momento en el cierre de la VIII versión del Dominican Republic Jazz Festival. Los bajistas boricuas John Benítez, el respetado Eddie Gómez y Ramón Vazquez, se unieron al dominicano Abel González -los mejores del Caribe- con esa ausencia de egocentrismo, propia de los intrépretes del jazz; los cuatro músicos realizaron dos piezas en las que se reivindicó el instrumento. Los virtuosos del instrumento se hicieron acompañar de Efraim Toro en la batería y Richie Flores en las congas. Benítez, nacido en Puerto Rico, pero de madre puertoplateña, dedicó la segunda pieza que interpretaron, “Descarga Vieques” a las víctimas de la tormenta Noel. La calurosa noche musical se inició con el Grupo Maniel, dirigido por César Namnum, quienes arrancaron con el estandar “Summertime”, con aires de son y en el que los protagonistas fueron los metales. Pero como era de esperarse, luego de realizar temas de jazz como, “Las hojas muertas”, Josep Kosma, en deliciosa interpretación con aires tropicales, encendieron la playa con lo mejor del son, al sacar los acordes de “El cuarto de Tula”. Recordando a Bonyé Al introducir el son Lovatón, Namnum recordó al legendario Bonyé, fallecido hace unas semanas, e introdujo a una joven pareja de bailadores de son. “Ellos han recogido el legado de Bonyé”, dijo Namnum, director de una banda de músicos fabulosos. El jazz se calló en Cabarete hasta el próximo año con la participación del talentoso trompetista y cantante Jerry Medina y su grupo. El puertorriqueño, ganador de dos premios Grammy, inició realizando los sonidos de instrumentos con la voz y entablando un diálogo con las congas, tocadas por Richie Flores. Con su peculiar forma de cantar realizó un blues que mezcló con la décima puertorriqueña, en el tema “Décima en blues”. La fusión siguió cuando Medina llamó a tarima a su hijo, Medina Carrión, realizando uno de los temas más aclamados y especiales de la noche, “Rumba Funk”. Cuando el grupo de virtuosos que tiene por acompañantes, Medina, realizó los primeros acordes de “Son de la Loma”, llamó a escena al maestro Chucho Valdés, quien les acompañó al piano realizando uno de los momentos más memorables del festival.

Tags relacionados