Tras la reinserción social mediante la educación

  • La carrera más optada es la de Derecho. ISTOCK

Juana Cabrera
Santiago

Más que una manera de superación, la educación superior de los internos es una vía efectiva a la reinserción social, y esto así lo consideran algunos familiares de privados de libertad, en la región. Manifiestan que notan un cambio considerable en el comportamiento general de sus familiares luego de los estudios.

Una promesa
“Conmovía el rostro de un joven, parado y llorando en la puerta, al constatar que la promesa de su padre, de inscribirse en la universidad, era cierta”, testimonia Magdalena Cruz, vicerrectora de Investigación y Postgrado de la Universidad Abierta Para Adultos (UAPA), entidad que, así como otras de la región, interviene en el proceso de formación de internos, pero con la diferencia de ser virtual. 

Ganar la carrera con educación
Delantera.

Para Víctor González, procurador de la Corte de Apelación de Santiago, “No hay mayor aceleración en ganarle la ventaja a la delincuencia, que cada vez que se le resta un miembro”. Esto, según sus palabras, es justamente lo que está haciendo el nuevo Modelo de Gestión Penitenciara, el cual ha generado y motivado múltiples reformas en distintas áreas, en este caso, en términos de reinserción social, cuyas implicaciones van más allá de la obtención de un puesto laboral, pues la aceptación, sin discriminación, también es parte de la reinserción social, aunque se aspira a que sea completa desde ya.

 La educación como un factible instrumento
Cada vez más rápido el mundo encamina sus revoluciones, la humanidad se subleva. Antes la “Revolución” era la aspiración de las organizaciones de izquierda. Era la meta para el cambio, para superar el sistema que esclavizaba sus pueblos.

 

Hoy no hacen falta armas. Al menos no con pólvora. Cada mañana la gente, en distintas partes del mundo, protagoniza sus propias revoluciones, ventila sus indignaciones, las publica.

La invitación a llevar el afro con orgullo, en un país moreno, donde la negritud es pecado, es un feliz atrevimiento que nos abrazó a inicios de abril. “Resetéate, llevo mi pelo como quiero” y “Yo amo mi pajón”, fue el desafío ante la discriminación racial tan presente en todas partes. Y tan latente en un Estado que cancela, te manda a alisarte, se mofa de los rizos.

En la sala Signos de Identidad del Centro Cultural Eduardo León Jimenes, los utensilios europeos aparecen iluminados hasta el destello. Porque culturalmente la herencia hispánica es un trofeo. Demasiada gente presumiendo que su abuelo “era español”.

En el mismo lugar, la marimba, el palo, el fututo y la tambora aparecen escondidos, en franca alusión al esfuerzo por blanquearnos, por ocultar la huella morena de nuestra música, la gastronomía y hasta de la lengua cotidiana.

Otra revolución, con más retardo, es visibilizar a las trabajadoras del hogar, las cuidadoras de casa, las patronas del fregado. Persiste la costumbre de violar deliberadamente los derechos de las mujeres cuyo trabajo nunca termina.

Hoy, Día del Periodismo Nacional, tenemos el reto de que el marasmo de la política criolla no nos robe la atención a los temas fundamentales, a los derechos de la gente, al deber de mantener los sentidos abiertos al mundo. Desde el Periodismo se encaminan revoluciones sensibles y vitales para nuestros pueblos. No pasemos de largo cuando la gente nos necesite. Ojo, el dinero se escurre. Y al final del día la conciencia calma y la dignidad es el mejor descanso para el alma.

 En la web

listíndiario.com

sonriete_gris@hotmail.com : Grisbel

medina Sonajero

Publica todos los viernes Cada vez más se escucha sobre la inclusión social después de un proceso de corrección y rehabilitación, pues muchos se preguntan si realmente son aceptados en la sociedad una vez logran su libertad. En este sentido, González resalta que aun, por el corto tiempo de implementado del nuevo Modelo de Gestión Penitenciario, es un tanto prematuro hablar de resultados, pero que, a pesar de ello “el punto de la reincidencia en el nuevo modelo está muy bajo”, pues estaba en 2.7 y  ha pasado a 3, lo cual indica que aún sigue siendo de los más bajos, apunta.

 Respecto al nivel de incidencia y de impacto en la sociedad del nuevo modelo, González afirma que el personal que se educa en los centros sale capacitado, y es ahí donde se refleja, realmente su alcance y aporte. “El Patronato Nacional estaba haciendo gestiones de conseguirles préstamos en la banca formal, a los fines de ellos poner sus empresas”, señala, como parte de lo que se está haciendo en beneficio de estos ciudadanos.

Debido a la condición de internos, el costo de la educación de grado está solventado en su mayoría por la UAPA, según explica Cruz. Cada cuatrimestre les sale por RD$7,000, costo que cubren, en parte, con sus trabajos dentro del centro penitenciario y el resto es con ayuda de la familia.

Esta universidad ha realizado cuatro investiduras de grado con internos, con un registro de más de 10 egresados, y una matriculación actual que asciende los 40 activos. Están en cinco centros de la región, con el mayor número de inscritos procedentes de Puerto Plata y Santiago.

Cruz resalta con notable alegría que el cambio en el comportamiento que manifiestan los compañeros de quienes estudian es grande, cambio que se nota en la mayoría de quienes han decidido optar por la educación. Esta, no se le ofrece con condiciones al interno, de no ser que durante el análisis que se les realice en el centro se detecte un comportamiento que diste del propósito de aprovechar esta oportunidad, con su objetivo original.

Aunque los exámenes son presenciales, las clases son impartidas totalmente de forma virtual. En estas interacciones, señala Cruz, es sorprendente el alto nivel de interacción que tienen los internos, los cuales reciben una educación igual que los demás, por la razón de que ellos deben tener el mismo perfil de egresos que tienen los demás.