Apoyo

Escuelas acompañadas por el aeropuerto

Ejecutivos de esa corporación explican sobre el programa de apoyo a esos centros escolares de su entorno en Licey, Santiago

Las vacaciones del feriado navideño llegaron a su final y los niños vuelven a la escuela. Las clases han empezado para dar continuidad al proceso enseñanza-aprendizaje con el que se prepara el futuro del país. El segundo semestre del año académico 2013-2014 inicia con el frío de las mañanas y las noches cortas de esta temporada de invierno, pero se mantiene la calidez encontrada en los salones de clase de las escuelas dominicanas, donde los maestros esperan a sus alumnos con entusiasmo y nuevas esperanzas. En Las Chivas, carretera Licey, y en el Cruce de Adelo, próximo al Aeropuerto Internacional del Cibao, se localizan dos humildes centros escolares, La Escuela Mauricia Perelló y la Escuela La Javilla. En sus aulas se encuentra vivo el porvenir de esta nación, cientos de niños y adolescentes con sueños, metas y deseos de superación que buscan nutrirse con el pan de la enseñanza, en espacios dignos y confortables, que cumplan con los estándares que ameritan para ser educados. En las escuelas básicas Mauricia Perelló y La Javilla han hecho los esfuerzos para brindarle al estudiantado un centro apto, limpio y en óptimas condiciones. Aunque estos reciben la ayuda que por ley les corresponde del Ministerio de Educación, ambos disfrutan del acompañamiento del Aeropuerto, institución que decidió como parte de su responsabilidad social corporativa desarrollar el programa Vecino Solidario. Acompañamiento de la Escuela Mauricia PerellóLa reconstrucción de los baños y la verja que bordea la cancha, así como el pago del Internet, la donación de útiles escolares y regalos en navidad, son algunos de los aportes que ha recibido la Escuela Mauricia Perelló de parte del Aeropuerto. “Siempre nos han abierto las puertas, y cualquier eventualidad hablamos, y si está a su alcance nos resuelven”, afirma Jacqueline Álvarez, directora del centro educativo. “Nunca han dicho que no”, fue otra de las aseveraciones hechas por la directora, quien fue apoyada por el subdirector, Sandro Castillo, y profesores del plantel. Los niños también están al tanto de las contribuciones de la empresa de transporte, por lo que expresan sus agradecimientos, dicen sentirse muy bien y comprometidos con el mantenimiento de la escuela. “Es bueno venir a estudiar y verla bonita, gracias al aeropuerto”, expresó Cintia Marte, una pequeña gigante de cuarto curso. Si bien es cierto que los recursos son necesarios, el amor y entrega del personal docente y administrativo se ha unido para lograr lo mejor de la escuela y su población de 300 alumnos. Los maestros están conscientes de su misión como educadores y la administración, dispuesta a gestionar los recursos necesarios para un mejor plantel y una educación de calidad. “Cuando estudias y sabes cuáles son tus derechos y deberes, tú sabes qué hacer, cómo defender y aportar al país para que crezca”, señala Álvarez, quien con su deseo de tener un país libre de analfabetos, en más de una ocasión ha ido en busca de los niños que desertan de las aulas. Ella ve en sus alumnos los doctores, abogados y profesores del futuro. La JavillaAl entrar a la Escuela La Javilla lo más visible es el enorme árbol que cobija los anhelos que reposan en los corazones del estudiantado. La sombra y el aire apaciguan los rayos del sol, sin interferir en el viaje por los caminos del conocimiento. Johnny Gutiérrez, director del centro escolar, cataloga el Aeropuerto como “un aliado incondicional de la escuela”, ya que han colaborado activamente. “Siempre están con nosotros apoyándonos, no hay una ocasión que se nos hayan negado”, agregó. Los aportes que realiza el Aeropuerto del Cibao llegan en tiempo justo, por lo que Gutiérrez, con alegría en su rostro, enumera la ayuda recibida: “dos veces han pintado esta escuela, han dado Niño Jesús por dos años consecutivos; también han arreglado los baños, los hierros y las puerta”. Se suma a esto las charlas impartidas, la repartición de útiles y las jornadas de limpieza y embellecimiento. La Javilla tiene como aliado directo al MINERD, con cuya ayuda pintaron la planta física, compraron máquinas de fotocopiado y materiales para los maestros. Pero aún quedan metas que lograr en el 2014, dentro de ellas, cementar el patio y adquirir computadoras para que los alumnos puedan “verse de cara con la tecnología”. El proyecto de acompañamiento a las escuelas más cercanas del Aeropuerto Internacional del Cibao nace como una idea del programa “Vecino solidario” que la institución ejecuta. MEJOR CALIDAD EDUCATIVA CON EL ACOMPAÑAMIENTO En este 2014 el aeropuerto busca fortalecer el programa de responsabilidad corporativa: “Hay planes muy concretos que la administración desea seguir fortaleciendo, no sólo con esas dos escuelas, sino con otras, cumpliendo con ellos, no porque nadie nos lo exige”, afirmó Santiago González. La Escuela Mauricio Perelló se destaca en los deportes, tal como lo demuestran los trofeos obtenidos en campeonatos de vóleibol masculino y femenino.

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