Agencias
Las malas compañías del duque de York
El duque de York, hijo de la reina Isabel II de Inglaterra, es cada vez más el centro de las críticas por su elección de amistades, como Saif al- Islam, hijo del líder libio, Muamar al Gadafi, y algunos políticos creen que ha llegado la hora de retirarle el cargo de enviado especial británico de Comercio. Además de su amistad con al-Islam, al duque de York se le relaciona con el traficante de armas libio Tarek Kaituni y ha sido fotografiado con una adolescente empleada como masajista por el financiero Jeffrey Epstein, condenado en 2008 a dieciocho meses de prisión por proxenetismo, informa la prensa británica. Estos vínculos del príncipe Andrés -tercer hijo de la Reina- han llevado a políticos y diplomáticos a cuestionar su trabajo como Representante Especial para el Comercio Internacional y la Inversión del Reino Unido, labor que realiza desde el año 2001. El diputado laborista Chris Bryant, portavoz de su formación en materia judicial, considera que al príncipe se le debe retirar del puesto que ocupa por sus vínculos con el hijo de Gadafi. “¿No es cada vez más difícil de explicar el comportamiento del embajador especial de comercio, quien no sólo es un amigo cercano a Saif Gadafi, sino también un estrecho amigo del condenado traficante de armas libio Tarek Kaituni?”, le preguntó Bryant en el Parlamento al primer ministro británico, David Cameron. “¿No es hora de que prescindamos de los servicios del duque de York?”, agregó el diputado. El jefe del Gobierno admitió no estar al tanto de estos vínculos, pero prometió que los averiguará. Además, el ex embajador británico en Roma Ivor Roberts, en unas declaraciones publicadas en el diario “The Times”, también cuestionó la labor del príncipe como enviado especial.

