juego perfecto
Miguel Sanó, Cristian Adames y los jugadores que han superado las expectativas
La temporada de béisbol Lidom 2025-26 nos ha presentado un grupo de jugadores, incluyendo a Deivinson De Los Santos, Cristian Adames, Miguel Sanó...que han tenido un desempeño muy por encima de lo esperado, sobre todo en relación al torneo pasado.
El caso de Miguel Sanó es particular. En apenas 17 encuentros ha puesto unos números de poder magníficos (.356-9-22; .356/.435/.847). El Boquetón busca emular a Carlos Peguero, el último jugador con cifras dobles de cuadrangulares en serie regular (el Samurai Gigante pegó 11 en el 2011). Con apenas 59 turnos ha rendido mucho más que en el 2024 (.265-5-14).
Cristian Adames era la figura principal de los Toros, a tal punto de ser por mucho tiempo su capitán. Sus estadísticas fueron opacas las últimas dos campañas con los romanenses (.236-0-8 en 2023 y .233-1-7 en el 2024). Su firma con Licey como agente libre ha sido vital para que los 24 veces campeones nacionales no estén en el fondo del mar azul (.364-2-18; .431/.500/.931). Lo de Adames ha sido realmente impresionante.
Deivinson De Los Santos tuvo un 2024 sin igual en las Menores (40 jonrones y 120 empujadas). Fue segundo para el premio Jugador del Año de las Menores (si hubiera sido gringo hubiera ganado unánime), debutando en la Liga sin mucha bulla (.260-0-5). Este verano le fue mal en USA (apenas 12 cuadrangulares), pero en este momento es el eje ofensivo, el hombre de fuerza de los Gigantes del Cibao (.337-3-15; .375/.494/.869).
Si hay un jugador que en su juventud fue subestimado ese se llama Gustavo Núñez. Ya a edad adulta, casi 38 años, se ha convertido en un referente de Lidom en la regular, round robin, final (tiene un MVP en ese nivel) y Serie del Caribe. Pichito, así le dicen sus cercanos, apenas bateó .201-2-7 la serie regular pasada, muy diferente a un sin par 2025 (.306-2-11, 13 robos).
Steward Berroa pasó de ser un corredor emergente a un pelotero de todos los días. Tanto Gigantes como Leones (.226-0-2 en 2024) subestimaron su talento, convirtiéndose esta campaña en una de las bujías de las aladas Águilas Cibaeñas (.271-3-10, 12 estafadas).
Gilberto Celestino había sido un trotamundos en Lidom. Original de los Gigantes, luego pasó a los Toros, las Águilas y nueva vez a la Romana. Sus dos temporadas anteriores con los aguiluchos fueron desastrosas (.250 en 2023, .154 el torneo pasado). Este invierno Celestino ha encendido las turbinas con una temporada defensiva y ofensiva soñada (.342, .459/.392/.851).
Raimel Tapia no tuvo un mal año el torneo pasado (.276-1-13), mas sus números en el 2025 han sido brillantes (.355-2-21; .395/.461/.856). Tapia no ha sido segundo de nadie en una temporada que nos ha presentado un grupo selecto de jugadores con registros extraordinarios.

