Emmanuel Clase
Fiscalía: Emmanuel Clase utilizó su casa en Ohio para coordinar manipulación de lanzamientos en MLB
Por otro lado, el informe también señala que Clase de la Cruz les entregaba dinero a los implicados en la trama fraudulenta para que apostaran sobre sus lanzamientos durante los juegos de las Grandes Ligas.
Emmanuel Clase y estar supuestamente involucrado en asuntos de apuestas ha sido perjudicial para los Guardianes.
Según la acusación contra el pelotero dominicano Emmanuel Clase de la Cruz, de los Guardianes de Cleaveland, este habría utilizado una de sus residencias para coordinar la manipulación de lanzamientos que beneficiaba a un supuesto esquema ilegal de apuestas deportivas, previo a los juegos en los cuales participaba.
Clase de la Cruz, el cerrador del equipo, se habría reunido de manera personal en su hogar situado en el estado de Ohio, con una de las personas favorecidas por sus acciones en los juegos de las Grandes Ligas (por sus siglas en inglés MLB).
Así lo precisa el expediente sin revelar el nombre de los jugadores de apuestas involucrados, que también eran dominicanos. Coloca de ejemplo el pasado 25 y 26 de abril, cuando, además de realizar los encuentros, gestionó boletas para que los apostadores asistieran al partido de Cleaveland contra los Medias Rojas de Boston.
En medio de ese partido, las autoridades estadounidenses aseguran que Clase conversó a través de su celular con uno de los apostadores durante aproximadamente dos minutos. Cuatro minutos después, estos ganaron USD11,000 en la plataforma utilizada, tras haber acertado que Clase lanzaría una pelota por debajo de 97.95 millas por hora (MPH).
Al concluir su participación en contra del equipo de Boston, Clase volvió a recibir al apostador en su domicilio.
Asimismo, menciona el pasado 11 de mayo, fecha en la cual supuestamente el apostador viajó hacia Ohio y visitó de nuevo al beisbolista Clase, quien procedió a conseguirle entradas para que asistiera al partido que jugaría ese mismo día.
Varios apostadores de la estructura fraudulenta ganaron otros USD11,000 en la plataforma luego de atinar que Clase arrojaría una bola o golpearía al bateador. De acuerdo con las pesquisas, estos resultaron gananciosos en el desafío, debido a que recibieron informaciones anticipadas de Clase sobre sus próximos movimientos.
“Clase apostaba por él mismo”
Por otro lado, el informe también señala que Clase de la Cruz les entregaba dinero a los implicados para que apostaran sobre sus jugadas.
Uno de estos casos ocurrió el 13 de mayo pasado, cuando Clase mantuvo conversaciones con un apostador involucrado en el caso, a quien envió USD$2,500. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, Clase le trasfirió ese monto a una persona con el mismo nombre, la cual posteriormente completó la entrega al apostador.
Emmanuel Clase firmó en 2022 una extensión que le garantizaba USD$20 millones hasta 2026, teniendo la opción de incrementar el monto para 2027 y 2028.
Luis Ortiz
Otro pelotero involucrado es Luis Ortiz, compañero de Clase de la Cruz dentro de la lista de lanzadores en el equipo de Cleveland.
Las autoridades estadounidenses alegan que las operaciones fraudulentas comenzaron con Clase en 2023, tras empezar las colaboraciones con los apostadores.
En junio de 2024, el lanzador dominicano decidió incluir a su compatriota Ortiz en el esquema, entregándole pagos directos por lanzar bolas intencionales que alteraran las líneas de apuestas en vivo.
El único apresado es Ortiz, a quien la Agencia Federal del Gobierno de ese país arrestó este domingo en el Aeropuerto Internacional Logan de Boston. Mientras que Clase de la Cruz se encuentra en estado de fuga.
Estos dos peloteros dominicanos son acusados por la Fiscalía Federal de Brooklyn por conspiración para cometer fraude electrónico, conspiración para cometer fraude electrónico por privación de servicios honestos, conspiración para influir en competiciones deportivas mediante soborno y conspiración para el blanqueo de capitales.
De ser declarados culpables, estos podrían recibir una sentencia penal privativa de entre 5 a 65 años de cárcel.

