Listin Diario Logo
21 de enero 2022, actualizado a las 02:45 p. m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
El Deporte viernes, 22 de octubre de 2021

CON LOS CAMPEONES

Prólogo del libro Yo Virgil, Mi historia, por Roosevelt Comarazamy

  • Prólogo del libro Yo Virgil, Mi historia, por Roosevelt Comarazamy
MARIO EMILIO GUERRERO

Osvaldo Virgil no ocupó nunca un plano estelar en las Ligas Mayores de Béisbol, pero fue un conquistador que franqueó puertas a sus compatriotas y a los jugadores de su raza. De ahí su doble condición como explorador dominicano de tierras desconocidas junto a la de creador de surcos en la espesa maleza de una época infame. El número 1 en múltiples vertientes para los nacidos en Quisqueya, Virgil fue también el primero en derrumbar el muro oprobioso de la discriminación racial beisbolera en una ciudad como Detroit demográficamente copada hoy por una amplia población identificada por su piel de ébano.  

Fuera de su debut perfecto en aquella metrópolis que puso al mundo sobre ruedas, este libro no es un depósito de hazañas extraordinarias por parte de un pelotero que fue ordinario, aunque venerable, pero recoge interesantes pasajes y escenarios desconocidos en los vaivenes de un ser humano dedicado con singular pasión y devoción al deporte de sus amores. Piloto de aviones antes que de equipos de pelota y entusiasta pescador de cojinúas antes que de jóvenes prospectos, Virgil ha sido en gran medida un vanguardista.  El comandante de un pelotón original que hoy alcanza la categoría de ejército, el nombre de Osvaldo permanecerá grabado en caracteres indelebles en los libros y la conciencia de los historiadores del pasatiempo. A 65 años de su debut con los Gigantes de Nueva York, nace esta obra como un esfuerzo por enmendar errores y negligencias, por compensar falencias y olvidos. Aún con la noche encima, la oportunidad llega para cumplir una tarea redentora como es la de reconocer a uno de los grandes héroes de nuestro parnaso deportivo. En un admirable empeño por rescatar a Virgil de un ostracismo puro y simple, o un irreverente destierro en el lejano oeste dominicano, Mario Emilio Guerrero se ha convertido en un investigador justiciero que descubre y presenta páginas olvidadas y otras nuevas en la vida de nuestro representante primigenio en las Grandes Ligas. La tarea del autor ha sido ardua en extremo, pero, empecinado como es, ha vencido obstáculos de diversa índole para ensamblar con metódico orden la multiplicidad de datos e historias que a lo largo de varios años ha ido desvelando y desempolvando acerca del nativo de Montecristi que abrió a sus paisanos el camino al Gran Espectáculo.  

megkrantz@hotmail.com  

@megkrantz