Rojas espera un 2021 más promisorio para los Mets

El dominicano anhela contar con un conjunto que esté mucho más saludable que en el 2020

  • Luis Rojas espera contar con unos Mets más saludables.

MLB.com

Hace unas semanas, el manager de los Mets, el dominicano Luis Rojas, sintonizó la conferencia de prensa en la que el nue­vo dueño del equipo, Ste­ve Cohen, y el nuevo presi­dente, Sandy Alderson, se dirigieron a los medios por primera vez. Como a mu­chos aficionados del club, escuchar a Cohen hablar sobre sus planes para cons­truir un equipo competi­tivo en un futuro cercano puso a Rojas a soñar.

“La emoción de pensar en cómo van a ser las co­sas y como hablan de lo activos que vamos a estar en esta temporada muer­ta con miras a ser un equi­po competitivo el año que viene, es algo que nos mo­tiva para prepararnos aun mejor y seguir creciendo en el juego”, expresó Rojas vía telefónica desde la Re­pública Dominicana.

No obstante, en aquel momento, no era un he­cho que Rojas regresaría como dirigente del equi­po para el 2021. Aunque el quisqueyano firmó un con­trato de dos años cuando tomó las riendas del club en enero, el futuro de Ro­jas quedó en veremos con la venta del equipo y la re­estructuración de la ge­rencia. En aquella primera rueda de prensa, Alderson afirmó que anticipaba el re­greso de Rojas como mana­ger bajo el nuevo régimen, pero a la vez dejó abierta la posibilidad de que un nue­vo presidente de operacio­nes de béisbol tomase una decisión distinta.

Sin embargo, en una vi­deoconferencia con los me­dios el lunes en el que anun­ció que el club contratará a un gerente general y no a un presidente de operaciones de béisbol, Alderson tam­bién confirmó que Rojas se­guirá al timón por los Mets.

Con las dudas sobre su futuro ya despejadas, a Ro­jas lo entusiasma colaborar con su nuevo jefe, a quien conoce y respeta desde ha­ce tiempo.

Afrontar los protocolos
Salud

Como manager nova­to en el 2020, Rojas tu­vo que afrontar protoco­los de salud sin prece­dentes, un calendario no convencional y hasta un brote de COVID-19 que mantuvo a su equipo alejado del terreno de juego durante cinco días en agosto.