DUELO

Tony Fernández, el adiós al gran paracorto dominicano

  • Imagen subida en su cuenta de twitter por Joe Carter, al lado de Tony Fernández, en la que también figuran Roberto Alomar y Fred MacGriff en una actividad realizada por los Azulejos de Toronto con sus leyendas.

Pedro G. Briceño
Santo Domingo, RD

Sus manos de seda y dulce bate le merecieron un lugar de primer nivel en unas paradas cortas que para la época era dominada por Cal Ripken Jr., Ozzie Smith y Barry Larkin.

Pero, Tony Fernández fue mucho más que un brillante jugador, pues como ser humano esas mismas manos también alcanzaron el grado de doradas en lo caritativo, un hombre esforzado siempre en contribuir con los más necesitados.

Tanto así que entre sus viajes en busca de otorgarle un espaldarazo a los más empobrecidos se incluye Africa, el cual visitó en varias ocasiones, así como países de Centroamérica como Nicaragua, El Salvador entre otros.

Ayer, cuando se dio inicio a su velatorio en el país tras su deceso la pasada semana en un hospital en Miami, varias decenas de sus amigos pasaron por las salas A y B de la Funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln para brindarle el último adiós a quien es considerado por muchos como el más brillante de los torpederos dominicanos.

Aquel, quien desde muchacho trepaba las paredes del Tetelo Vargas para muchas veces descalzo y mal vestido inmiscuirse en los entrenamientos de las Estrellas en algunos casos a regañadientes de algunos estelares del equipo, venció la pobreza y hasta carencia corporal para firmar al profesionalismo y permanecer durante 17 años en Grandes Ligas.

Empero, pierde la batalla por la vida contando con solo 57 años, hombre de vida ejemplar, consagrado a Dios, su familia y visitar a sus amigos más entrañables, como Dámaso García, quien por años padece de una enfermedad y según narra su hijo Damasito, Tony era entre los jugadores el que con más frecuencia lo visitaba.

Algunos compañeros de la época, como Mariano Duncan, Alfredo Griffin, Juan Guzmán, George Bell, Junior Noboa, Rafael Santana, Julio César Paula, Pablo Neftali Cruz, Domingo Martínez se apersonaron por la funeraria para darle el último adiós al amigo y hombre que siempre les tendió las manos a los demás.

Su vecino, en su hogar de Arroyo Hondo, Juan Luis Guerra, el gran cantautor dominicano también permaneció más de media hora en la funeraria, la embajadora de Canadá, Shauna Hemingway pasó a unirse al gran dolor de sus familiares.

Ah y un invitado también especial, Jesse Barfield, el bateador de 241 jonrones y brazo de cañón, quien calificó a Fernández como su gran amigo y compañero, tanto en el terreno como en las obras caritativas que brindaban.

“Fue un ser humano excelente, de esos amigos que las personas no encuentran con frecuencia”, calificó Barfield a Fernández, de quien continuó siendo su amigo inseparable aún cuando partió hacia los Yankees en 1989.

Como un hombre que predicaba siempre con el ejemplo y la palabras”, definió Juan Luis a Fernández a quien admiró como pelotero, padre, amigo, esposo. Sabemos que es una gran pérdida, pero está en presencia del Señor”, señaló el cantautor.

“La versatilidad que demostró tras alcanzar su firma hizo que los equipo variaran la forma de escauteo en Dominicana y los escuchas buscaban mucho más a esos paracortos como él”, externó Neftali Cruz, scout de extensa trayectoria en el país.

Santana, Griffin, Duncan, Paula, Nelson Norman fueron de los infields que firmaron antes que Fernández, pero este llamó mucho la atención por sus manos seguras, buen bate y gran velocidad.

“Aunque me sacó de Toronto, pero me enorgullece que haya llegado y alcanzado la estelaridad, recordó Griffin, el primer dominicano en exhibir uno de los grandes premios en la gran carpa.

Fernández fue un pelotero que sufrió variadas lesiones, jugó gran parte de su carrera en la grama sintética del Skydome. “ Desde niña me encantaba verlo accionar, disfrutaba su sentido natural del juego y lo mucho que le inyectaba”, señaló Hemingway.

Danilo y Payano
Mientras que el Ministro de Deportes, Danilo Díaz señaló que Fernández fue un hombre que vivió para servir, siendo ese su norte durante gran parte de su vida. “Sin dudas hemos perdido a un gran ser humano, una persona ejemplar que compartió su vida con aportar a los más necesitados”, expuso Díaz.

Asimismo, Payano, quien aunque siguió la ruta del baloncesto, es del mismo grupo de jóvenes de Fernández, resaltó que siempre fue un esforzado por conseguir sus objetivos y lo logró, a pesar de las dificultades. “Es un gran ejemplo a seguir”, externó Payano.