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El Deporte sábado, 02 de noviembre de 2019

presencia dominicana

Joaquín Ruiz Ortega

  • Joaquín Ruiz Ortega
Tony Piña Cámpora
tonypinacampora@gmail.com / Twitter:@pinacampora

Si fuera a definir con una sola palabra a Joaquín Ruiz Ortega esta sería solidaridad. Repetía con frecuencia la importancia que para él tenían sus amigos, se sentía orgulloso de la diversidad que componía ese activo y no vacilaba cuando en circunstancias adversas era requerido su apoyo.  

Amó la vida y lo demostraba exponiendo una filosofía práctica para cada circunstancia. Sus consejos, asesorías y advertencias evitaron muchos sinsabores y salvaron situaciones que pudieron conducir al desastre.  

Mantenía un orgullo que rayaba en el fanatismo por su natal San Francisco de Macorís, evocando recuerdos que eran lecciones de vida. Las anécdotas derivadas de su niñez y adolescencia que no se cansaba de repetir, aún se refrendan entre los contertulios con los que frecuentemente departía.  

Una pasión que alimentó ávidamente fue el deporte, especialmente el béisbol y el equipo de las Águilas Cibaeñas. Fue su delegado ante la Liga de Béisbol durante un largo periodo invirtiendo tiempo y recursos en defensa de los intereses de ese conjunto.  

En el aspecto profesional ejerció su oficio de ingeniero civil con transparente honestidad, obteniendo beneficios materiales y satisfacciones personales que le permitieron recorrer la ruta de la vida con la frente en alto, dejando un noble legado a sus descendientes. Generó riquezas a las que les dio buen uso. El verdadero valor de un hombre se conoce por sus hechos en el ambiente familiar; los de Joaquín Ruiz elevan su estatura. Fue hijo amoroso, hermano protector, padre y esposo ejemplar.  

Tuve la dicha de gozar de su amistad durante un extenso periodo de mi vida, de la cual abrevé para mi beneficio y crecimiento humano. Lamentablemente, la cruel enfermedad que lo afectó le arrebató el don que amortigua el ocaso, los recuerdos, restándole lenta y cruelmente esas facultades que le permitieron destacarse del común en los ambientes en que participó.  

Hace pocos días falleció este gran amigo, finalizó su ciclo de vida. Uso este espacio para reconocer su hombría de bien y aún estoy en deuda con él.