CON LOS CAMPEONES

Las instalaciones deportivas en el país

Mario Emilio Guerrero

La falta de mantenimiento en las instalaciones es uno de los principales problemas que enfrenta el deporte dominicano. Da pena y vergüenza ver el estado de deterioro en que se encuentran las obras que se levantaron para diferentes ediciones de los Juegos Nacionales, así como muchos multiusos construidos en tiempos recientes en diferentes provincias del país y del propio Distrito Nacional. A esta lamentable realidad no escapan las canchas y campos deportivos de escuelas y liceos públicos y de clubes a nivel nacional. El asunto es que las instalaciones se construyen y luego no se sabe de dónde saldrán los recursos para mantenerlas en buen estado. Ahí radica el problema y tal parece que no hay forma de buscarle solución a esta situación.

Hago esta introducción, a propósito de unas fotos que me envió esta semana el entrenador Lorenzo Bobea (Lencho) de las canchas de tenis del complejo municipal deportivo de San Pedro de Macorís, sede de los Juegos Nacionales celebrados en esa provincia en 1983. El estado en que encuentran es realmente deprimente y no entiendo cómo se puede practicar o jugar en ese lugar. Debido a esa situación, pocos niños asistentes a las clases y quienes entrenan lo hacen en condiciones muy precarias. Lo mismo sucede con los adultos que practican en el recinto.

Me informó Bobea que han tocado las puertas de las autoridades provinciales, porque están conscientes de que la FEDOTENIS no tiene recursos para una remodelación y parece que finalmente será el gobernador quien se condolerá de los tenistas petromacorisanos y asfaltará las canchas. Pero todavía están a la espera de que esto suceda y es un asunto de ver para creer.

En 2015, en la gestión de Jaime David Fernández Mirabal, se hizo una reparación de las pistas con una inversión de más de 800 mil pesos, pero como no se aplicó el material adecuado, cuando cayó el primer aguacero resurgieron todas las grietas.

El caso de las canchas de San Pedro de Macorís es sólo una cuenta de un rosario que no tiene fin y lo peor de todo es que no se busca una solución a este problema que afecta al movimiento deportivo nacional.