CON LOS CAMPEONES
Lanzadores derechos importados en béisbol RD
En la historia del béisbol dominicano hay registradas grandes actuaciones de pitchers derechos importados y hoy seguiré escribiendo una breve reseña sobre algunos de ellos, circunscribiéndome a quienes lazaron a partir de 1955, cuando se comenzó a jugar en meses de otoño e inverno, en la llamada época de las luces. Frank WillsFue miembro del equipo original de los Caimanes del Sur que debutó en la pelota dominicana en la campaña 1983-84, producto de la ley de expansión, que aumentó de 4 a 6 el número de equipo de nuestros torneos otoño-invernales. En esa primera temporada, terminó con récord de 8-5 y efectividad de 2.79. Actuó en 15 partidos, completó 3 y en 100 entradas permitió 79 hits y 31 carreras, otorgó 48 boletos y ponchó a 46. Se hizo tremendamente popular en San Cristóbal, ciudad sede de los Caimanes, al ayudar al conjunto sureño a clasificar para la postemporada en su primera participación en el béisbol criollo. En la estación 1984-85, repitió como refuerzo de los Caimanes, lanzando brevemente, pero estuvo igual de efectivo. En 4 encuentros, registro de 2-1 y promedio de carreras limpias permitidas de 1.85. En 24.1 episodios aceptó 24 hits y 5 vueltas merecidas, con 5 bases por bolas y 7 ponches. Su récord general en la pelota criolla, en dos campañas, fue de 10-6, con efectividad de 2.61. En 124.1 innings toleró 103 hits y 36 carreras limpias, concedió 53 transferencias y abanicó a igual número de bateadores. Rollie FingersEl inmortal lanzador, exaltado al salón de la Fama de Cooperstown en 1992 por su brillante carrera como relevista, reforzó a las Estrellas Orientales en la temporada 1970-71, registrando una excelente labor, actuando como abridor. Su récord fue de 9-5, con efectividad de 3.05. Inició 17 partidos, completó 8 y en 124 entradas aceptó 121 hits y 42 carreras limpias, abanicó 58 y caminó a 26. Fingers ayudó a que el conjunto verde terminara en segundo lugar en la serie regular con marca de 31-29. Finalizó como líder de victorias y de juegos completos. Tom DettoreReforzó a las Águilas Cibaeñas durante 3 temporadas entre 1972 y 1977. En su primera campaña, 1972-73, tuvo foja de 6-5, 3 juegos completos y efectividad de 1.25. Trabajó en 13 partidos y en 98 episodios toleró 76 hits y 25 vueltas merecidas, con 69 ponches y 40 boletos. Terminó como líder de efectividad de la liga. Regresó dos años después y en la temporada 1975-76, registró récord de 8-1y promedio de carreras limpias permitidas de .383, con 3 juegos completos, en 13 partidos iniciados. Esta vez encabezó el circuito en porcentaje de juegos ganados y perdidos. En 82.1 entradas le batearon 87 hits, le anotaron 35 carreras, ponchó a 41 y boleó a 34. En la siguiente estación volvió a vestir el uniforme de las Águilas, concluyendo con marca de 3-1, en 7 juegos, con efectividad de 2.63. En 7 aperturas, actuó en 41 episodios, aceptando 46 hits y 12 carreras limpias, con 13 bases por bolas y 18 ponches. Su récord de por vida fue de 17-7, con efectividad de 2.92 y 6 juegos completos. En 221.1 episodios permitió 209 hits y 72 vueltas merecidas, abanicó a 128 y transfirió a 87. Steve RatzerSi hay un nombre de un lanzador importado, que los fanáticos del Escogido recordarán por siempre, es el de Steve Ratzer. Al iniciarse la temporada de 1980-81, los Leones estaban sufriendo su peor sequía de campeonatos, pues el último título lo habían ganado en 1968-69. Entre los refuerzos contratados por la gerencia escarlata figuraba Ratzer, un veterano de 26 años de edad y 6 temporadas en los circuitos minoritarios de los Expos de Montreal, que podía desempeñarse como abridor y relevista. En 1980, lanzando en doble A, tuvo marca de15-4 y efectividad de 3.59, con 6 juegos completos, dos blanqueadas y 2 salvamentos, en 30 partidos, 18 como abridor. En esa estación de 1980-81, Ratzer fue clave para que el Escogido conquistara su primer título en 12 años. Terminó con récord de 5-1, 14 juegos salvados y promedio de carreras limpias permitidas de 1.24. En 50.2 entradas apenas aceptó 15 hits y 7 carreras limpias, ponchó a 54 y caminó a 18. Encabezó los departamentos de ponches y porcentaje de ganados y perdidos y fue co-líder de ponches. En la serie final, fue seleccionado como Jugador Más Valioso. Actuó en 5 partidos, ganando 3 de ellos y en 17 episodios sólo aceptó una carrera limpia, ayudando a que los Leones vencieran a las Águilas en un playoff que se extendió al máximo de 9 juegos. Dos campañas másRatzer repitió en la estación 1981-82, ayudando también a que los Leones se coronaran campeones. En esa campaña tuvo foja de 5-4, efectividad de 3.44 y 6 rescates. En 55 innings toleró 62 hits y 21 vueltas merecidas, 11 bases por bolas y 28 ponches. Regresó para una tercera temporada en 1982-83, registrando marca de 3-3, 5 salvamentos y promedio de carreras limpias permitidas de 4.30. En 29.1 entradas permitió 28 hits y 14 vueltas merecidas, boleó a 10 y abanicó a 14 bateadores. En general, tuvo récord de 13-8, efectividad de 2.80 y 25 juegos salvados. En 135 innings aceptó 110 hits y 42 carreras limpias, con 60 ponches y 36 boletos.

