PRIMER ROUND
Mal inicio
¿Y Lee Beard? Dejaré abierta esta interrogante hasta el final de esta entrega, y quizás hasta más. En lo que alguien me dice qué de Lee Beard, yo trataré de contestarme algunas interrogantes que me surgieron luego de ver la pelea de Argenis Méndez el sábado, ya que nadie la vio el viernes, al menos en Santo Domingo… ¿Verdad, y ESPN no abría “Noche de Combates” con ese encuentro? Otra interrogante. ¿Por qué los boxeadores dominicanos no ganan coronas en el mes de enero? ¿Por qué los campeones dominicanos son tan dócil ante el primer retador con calidad que enfrentan? ¿Por qué estos monarcas nuestros son tan efímeros, frágiles? ¿Por qué después de tantos años de buen boxeo amateur no ha nacido un buen campeón dominicano? ¿Cuándo República Dominicana tendrá un campeón del mundo capaz de lograr 10, 12, 15 defensas exitosas de su corona? ¿Si ninguno de los campeones dominicanos ha logrado cinco defensas de una corona, aun ni cuatro exitosas, entonces son campeones de papel los que hemos tenido?, ¡ah!, ¿Y por qué los monarcas nuestros pierden tan cobardemente sus coronas en la mayoría de los casos, luego de ganarlos como valientes? Bien, dejaré las otras docenas de interrogantes que me asaltan de repente, para dar respuestas a algunas preguntas que nos han llegado a nuestro correo electrónico tras la caída del monarca superpluma de la FIB, Argenis Méndez, ante el retador cubano Rances Barthelemy. TITO, DESDE NY: Un joven talentoso de la radio de Nueva York, Tito Sánchez, me pregunta que cómo es posible que Argenis Méndez en un mismo año, haga tres peleas tan diferentes: primero, en marzo del 2013, la venganza contra el mexicano Juan Carlos Salgado, una demoledora victoria en cuatro rondas, posiblemente la más arrogante victoria de un retador dominicano; segundo; en el último cuatrimestre de año que acaba de pasar, frente al afgano Arash Usmanee, aparece atentando toda la noche, como a quien les duelen las manos y no quiere lastimarse, consiguió un empate arañando; y finalmente, el desastre del pasado fin de semana. ¿Cómo es posible? Respuesta: Bueno, tiene toda la razón. Es un caso muy complejo, ya que cuando un boxeador llega al campeonato del mundo crece, se agiganta, coge brillo de monarca y trata de imponer esa condición sobre el ring, pero Argenis fue lo contrario, ser campeón lo empequeñeció. DANIEL COMPRÉ, DESDE ESPAÑA: Soy un dominicano radicado en Barcelona, por qué si usted escribe (y respeto mucho lo que escribe porque es certero y objetivo a frecuencia), pero este chico no tenía que mostrar, no me explico quien le regaló el galardón. Respuesta: Podría darle razón por lo que dices alrededor del resultado titular, pero este joven tuvo una gran carrera amateur, y también profesional. Revise su récord. RECAPITULANDO: En una entrega especial que ofrecimos el viernes afirmamos que Argenis era un boxeador impresionante, ya lo valoraba Tito con su coronación ante Salgado, yo lo secundo totalmente, aunque no sé si volverá a ser igual en lo adelante… De aficionado ganó medalla del Cardín en Cuba, medalla mundial de Cadete, y fue campeón panamericano en Brasil, incluso eliminando al representante cubano en su primera pelea… Ganó dos eliminatorias mundiales ante el fuerte contendor Martín Honorio y el ex campeón Cassius Bolayi, este último tuvo que ir a Suráfrica, a casa de su rival, a derrotarlo. Un peleador así merece respeto, quienes no merecen el menor crédito es su esquina, primero, tampoco su manejador, ni nadie que forme parte de este equipo. Es que no tiene justificación que este joven tenga un final tan infeliz por asuntos técnicos, por diarrea, porque le suma la azúcar por falta de alimentación para hacer el peso, por llevar sus huesos al ring, a entregarlo para ganar un dinero. ERA UNA PRUEBA: Tampoco ahora, y esto es importante, quiero que se piense que Argenis Méndez estaba obligado a ganar, incluso, en esa entrega especial escribí y cito textualmente lo siguiente: “Esta pelea definirá su futuro, pondrá a prueba sus límites ya que tendrá que echar afuera su hambre de ser campeón, sus agallas o sus deficiencias. De Barthelemy no me gustan los golpes con maestría que coloca abajo, su golpeo en la parte media, es muy peligroso”. Ahí estuvo todo, Argenis no mostró hambre de campeón, y Rances sí, con su golpes abajo lo desinfló y luego cerró con un gancho que aún andas detrás de número de la plata del tren que le dio… Ampliaré.

