LA CRÓNICA DE LOS MARTES

Bebecito

El martes 30 de enero de 1912, nació en la Sultana del Este, San Pedro de Macorís, el ingeniero Bienvenido Martínez Brea, quien se graduó en la Universidad de Santo Domingo, promoción de 1932. Desde muy temprana edad, el petromacorisano mostró su afición por el deporte, especialmente por el béisbol, el boxeo y la gimnasia. El amigo oriental estuvo ligado de por siempre a los movimientos deportivos, practicó el volibol, jugó pelota y fue miembro de la conocida Liga del Oeste, donde intervino en softbol y béisbol. En los años 30, se le vio actuando en el Gimnasio Fábregas, en el cual se destacó en las especialidades de paralelas, argollas y trapecio. En 1942 viajó a Puerto Rico con un equipo de volibol femenino, junto al deportista Tulio H. Arvelo; y en 1944 patrocinó el destacado equipo “Los Rodillos” de Obras Públicas, logrando trabajo para peloteros de la talla de Gallego Muñoz, Guayubín Olivo, Aquiles Martínez (el hermano de Horacio), Pirincho Salazar, Mon Ruiz, y otros más. Al desarrollarse el plan bienal de construcciones escolares, en la década del 50, a sugerencia suya, cada escuela fue dotada de canchas deportivas. Ya antes, en 1937, siendo un joven ingeniero al servicio de Obras Públicas, fue uno de los constructores del estadio para los Juegos Nacionales de ese año, en terrenos donde hoy se ubica el Hotel Hispaniola. Aquello estuvo bajo la dirección del ingeniero Ignacio Guerra. Martínez Brea fue una figura decisiva para el montaje de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en 1974. Después que a Santo Domingo se le cedió la sede del evento, él, desde su posición de Encargado de la Oficina de Fiscalización de Obras del Estado, fue hombre clave en la confianza del Presidente Joaquín Balaguer para organizar el certamen. Debemos señalar que durante los gobiernos de Trujillo y Balaguer, la mayoría de todas las construcciones deportivas fueron realizadas por Bebecito. Ejemplo de ello: Estadio Quisqueya, Cibao, Tetelo Vargas, Normal, los gimnasios techados del Mauricio Báez, San Carlos y San Lázaro, Hipódromo Perla Antillana, etc. Como persona humana, Bebecito fue un gran amigo, asesor de clubes. Estuvo casado con Amalia Villanueva, con la cual procreó a sus hijos Cristian y Roberto. Además tuvo dos hijas, Sheila y Rosanna. Nos apena la partida de este gran propulsor de los deportes dominicanos. Su familia, puede estar tranquila, pues Bebecito realizó una magnífica jornada de vida, inolvidable en el pasar del tiempo. Adiós, amigo Bebé, siempre te recordaremos. Tito Pereyra Se oye hablar mucho de este señor que es el mandamás de FEDOBE, la Federación Dominicana de Béisbol Inc., posición esta que ha mantenido desde 1993 y cuyo período le corresponde hasta el 2014. Tito nació en Santiago el 27 de mayo de 1960, es decir, que el cibaeño cuenta actualmente con 52 abriles. Tito ha tenido alzas y bajas con el Seleccionado Nacional en los eventos internacionales de béisbol, pero últimamente la situación ha prosperado, las victorias aparecieron y por ende, hemos tenido mejores papeles. Este cibaeño es un contador público autorizado, quien también tiene en su haber una Maestría en Administración de Empresas, y se dice es ensayista, poeta, dirigente deportivo y algo de político. Es en el presente Director General de Auditoría del Ministerio de Relaciones Exteriores, asignado por la Contraloría General de la República. Por igual, lo fue en el Ministerio de Educación y en el de Turismo. Además, Tito fue ejecutivo de E. León Jimenes y la Cervecería Nacional Dominicana, Agroindustria BON, Corporación del Acueducto y Alcantarillado de San Domingo (CAASD), Escuela de Artes Manuales Juan Bautista Gómez, entre otros. Es socio-Presidente de la Oficina de Contadores & Auditores Héctor B. Pereyra & Asociados, heredada de su padre. Es profesor universitario, ha participado como conferencista invitado en instituciones deportivas y académicas nacionales e internacionales. Es articulista en los diarios nacionales y ha publicado libros, entre ellos, de poesías “Estampidas de Celajes”; de cuentos, “El Catcher que se ponchó”; y de ensayos “Lo que el Viernes se llevó”. Se nota que Tito la manda lejos, es un hombre de charlas y conferencias, de quien podemos esperar mucho, pero que lleguen los jonrones pronto, para salud del deporte dominicano. Acuérdate Tito del próximo Clásico Mundial de Béisbol (WBC).

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