MANAGER
Rodríguez ve a los Marlins como una futura dinastía
Edwin Rodríguez tiene contrato por un año con los Marlins, pero se ve dirigiendo a la novena en la inauguración del nuevo estadio del equipo de la Florida, en la Pequeña Habana de Miami, en abril de 2012.
El primer manager puertorriqueño en las Grandes Ligas anhela ese momento.
Para hacerlo realidad, sin embargo, tiene que hacer de 2011 una temporada espléndida para una franquicia que no va a los playoffs desde que se consagraron campeones de la Serie Mundial hace ocho años.
Rodríguez no sueña despierto.
Considera a los Marlins como un equipo cargado de talento que está al umbral de erigirse como una potencia en la división Este de la Liga Nacional.
Hanley Ramírez está en la discusión como uno de los jugadores más completos de las mayores. Josh Johnson es un as de primera fila.
Mike Stanton, Chris Coughlan, Gaby Sánchez y Logan Morrison conforman una talentosa camada.
Este es un equipo en el que el gran veterano es Ramírez y apenas tiene 27 años.
La apuesta es que estos Marlins llegarán a la cumbre y, cuando lo hagan, no serán desmantelados, como ocurrió con los conjuntos que salieron campeones en 1997 y 2003.
Ya no tendrán que jugar con casa semivacía en el estadio de los Dolphins de la NFL.
Con un parque propio, diseñado específicamente para béibol y con techo retráctil, la idea es llenar butacas.

