ANÁLISIS

Orioles se convierten en un conjunto peligroso en el Este

VLADIMIR GUERRERO ENCABEZA A UN GRUPO DE NUEVOS INTEGRANTES

Casi todo es nuevo con los Orioles para 2011: desde el bateador designado Vladimir Guerrero hasta tres de los cuatro jugadores del cuadro interior. Pero el gran cambio ocurrió a inicios de agosto del año pasado, cuando Buck Showalter se encargó de pilotear el navío y redondeó una marca de 34-23, la segunda mejor en la Liga Americana al culminar la temporada regular. Los Orioles, que llevan 13 campañas consecutivas con saldo negativo, reaccionaron positivamente al cambio de chip con el ex manager de los Yanquis de Nueva York, Arizona y Texas. ¿Quiere un ejemplo? Antes de Showalter, sólo pudieron ganar cuatro de 34 series y después de impusieron en 11 de 18. Es por eso que no está mal reprocharle a la afición de Baltimore el entusiasmarse al ver una luz al final del túnel tras las penurias de una franquicia que en el pasado fue una de las más exitosas en las Grandes Ligas. Más importante fue la actividad del equipo durante el receso, en el cual supieron meter mano en sus necesidades. “Tenemos los jugadores, sabemos que tenemos el talento. Es cuestión de echar las cosas a andar”, dijo Brian Matusz, el pitcher abridor zurdo que es uno de varias fichas jóvenes que dan razones para el optimismo en Camden Yards. La principal asignatura durante el receso fue reforzar la ofensiva, que fue la número 10 en jonrones y 13ra en impulsadas en su circuito. Fue así que lograron adquirir al tercera base Mark Reynolds, y seguido obtuvieron en canjes al inicialista Derrek Lee y a Guerrero. Nuevos miembrosTambién ficharon al torpedero J.J. Hardy y al pitcher abridor Justin Duchscherer. Retuvieron al cerrador Koji Uehara, quien tendrá como nuevos compañeros de bullpen a Kevin Gregg y Jeremy Accardo. Inclusive hay coaches nuevos, con Jim Presley a cargo del bateo y Mark Connor en el pitcheo. El remozamiento es tal que el intermedista Brian Roberts quedó como el único sobreviviente en el cuadro interior. Luke Scott, el jardinero izquierdo, fue el máximo jonronero del equipo el año pasado con 27, pero los arribos de Reynolds, Lee y Guerrero apilan más potencias en el orden al bate tras los dos primeros: Roberts y el jardinero derecho Nick Markakis. Guerrero viene de una campaña que con promedio de .300, 29 jonrones y 115 remolcadas con los Rangers de Texas, los campeones de la Liga Americana, recibiendo el premio al regreso del año tras un 2009 golpeado por lesiones. Lee a mejorarLee sacudió 19 cuadrangulares al jugar con los Cachorros y Atlanta, pero su total de por vida es de 312. Puede esgrimir como excusa el que se vio afectado por molestias en el dedo gordo de la mano derecha. Aunque pegó 32 vuelacercas en 2010, Reynolds trae consigo ser uno de los bateadores más propensos al ponche en las mayores, un mínimo de 200 en cada una de las tres pasadas campañas. Y ahora viene a una división cargada de pitchers dominantes, como es el caso de los Yanquis y Medias Rojas. Y no se debe olvidar de la presencia del jardinero central Adam Jones y el receptor Matt Wieters, quienes con 25 y 24 años, respectivamente, aún están aprendiendo el oficio. Este último retrocedió en su producción, ya que su promedio bajó .288 a .249, si bien con más juegos. “Detesto perder, me fascina ganar”, dijo Reynolds, quien llegó procedente de Arizona. “Se presenta un duro desafío con lo del antecedente de los últimos 13 años.

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