REMONTARON BIEN
Batista y Tejada libran RD de gran pesadilla en primer juego
CAROLINA, PUERTO RICO.-República Dominicana, al estilo Águilas Cibaeñas o los mismos Tigres del Licey, con “garras”, se quitó de encima lo que pudo ser una “prematura pesadilla” en la Serie del Caribe 2007 que se inició ayer tarde aquí, en un partido para la historia... Los dominicanos (Águilas), luego de caer abajo en tres ocasiones, lograron empatar en las dos primeras (cuarta y sexta entrada) y en un choque que estableció una nueva marca de entradas jugadas para estos certámenes, con 18, terminó dejando en el terreno de manera increíble a los monarcas Tigres de Aragua, 4 carreras por 3... Tony Batista volvió a casarse con la gloria con jonrón para empatar en el sexto (2-2) y luego remolcó la de ganar con elevado al central con las bases llenas y un outÖAdemás del trabajo de Batista, República Dominicana contó con lo que se prevé será su principal arma, su pitcheo y los relevistas, desde el sexto en adelante, pese a la libertad del 18, que le colocó en el paredón, impusieron su ley..Esa resultó la clave en un encuentro donde ambos clubes parecían no querer ganarse..Eso sí, no dejó de jugar rol determinante en el pizarrón final, la excelente defensa del estelar siore Miguel Tejada con jugadas cruciales desde el fondo de su posición, que sepultaron varias amenazas de los Tigres de Aragua, que nunca capitalizaron en un encuentro donde quizás jugando mejor, perdieron...Bernie Castro, que falló en un primer intento de emergente, con la de ganar en circulación, se consagró al remolcar en el 18 la de empatar 3-3 y preparar el escenario para luego anotar la de la coronación momentáneaÖEl resultado del choque como que “puso a hablar la Serie”. Y es que un revés, con las condiciones que se dieron y utilizando el pitcheo relevo en su máxima expresión, excepto Arnaldo Muñoz, que iba en camino, sólo un triunfo compensaba y por suerte llegó, lo que también mantiene la motivaciónÖLa nueva cita es hoy a primera hora de nuevo, ahora contra México. José Acevedo subirá a la loma de los sustos, en un escenario más que tedioso, agotador, no solo para los lanzadores, sino para todo quien se uniforma. Y es que la temperatura imperante es agobiante, intensa, capaz de comprometer al ser más sano y poderoso.

