EDITORIAL
Ego-cracia y el valor de las mascotas
Resulta curioso que, mientras más se afianza una especie de “ego-cracia” en nuestras vidas, crezca en paralelo una fuerte corriente de amor hacia las mascotas y otros animales domésticos.
Mientras los afectos, los abrazos y la mutua solidaridad caracterizan el trato de los dueños hacia estos seres, entre los humanos sigue ampliándose la brecha entre el individuo y la acción comunitaria.
Muchos individuos de esta generación piensan principalmente en sí mismos, en sus planes y en sus acciones, y desdeñan la compañía, la comunicación y los consejos de los demás.
Aspiran a edificar su futuro en solitario, en un contexto de frialdad, con poco cariño o respeto hacia otros, incluidos los familiares.
Se tornan egocéntricos, insensibles al llamado de la solidaridad y al apoyo a quienes lo necesitan.
En cambio, hoy a las mascotas se les quiere y se les cuida como a hijos.
Se les brindan atenciones médicas, y se valora su lealtad, su sumisión y su celo por protegernos.
Esto contrasta con lo que sucede entre humanos, porque la “ego-cracia” nos hace vivir en una sociedad dominada por el egoísmo y la individualidad, más que por el bien común y el espíritu colectivo.
La era digital y las redes sociales han exacerbado este problema, al promover la auto exposición y la competencia constante.
Sin embargo, es justo reconocer que también existen movimientos y tendencias que buscan promover el espíritu colectivo y la cooperación, como los voluntariados.
Al promover el Pacto por los Animales en 2024, Listín Diario quiso ofrecer alternativas para fomentar la fraternidad y la colaboración entre humanos, a través del ejemplo del trato amoroso y profundo hacia nuestros animalitos.
Les dimos voz, y con esa voz silente ellos le están mostrando al mundo que el amor y la lealtad son las bases de una relación sana y prometedora.
Con varias iniciativas en curso, queremos avanzar en la modificación de la ley que los protege, para que su bienestar sea mayor.
El bienestar de ellos es nuestro bienestar, y con ellos sentamos las bases para construir un futuro más colaborativo y equitativo.
Ahora, nuestro siguiente paso, será el inicio de una cruzada para lograr que el Congreso apruebe reformas a la Ley 284-12, para ampliar las garantías a los derechos de los animales.
¡Con todo el pie!.

