EDITORIAL

Los que no pagan la luz

Que al mes de mayo pasado los ayuntamientos del país adeuden RD$18,149.3 millones a las empresas comercializadoras de electricidad, es una barbaridad para el sector.

Si a eso se suma que el programa Bonoluz adeudaba a las Edes RD$1,456 millones, estamos en presencia de una actitud que socava las finanzas a esas empresas, desde el mismo Estado.

Según el Informe de Gestión Comercial del Ministerio de Energía y Minas, del que Listín Diario publicó una información el pasado sábado, esas deudas coexisten con una pérdida de energía de 43.5% y pérdidas de cobro de 44.5%.

Cuando los números hablan tan claro, es inexplicable la puntualidad con que las Edes cortan el servicio a ciudadanos que les adeudan cientos de pesos o a pequeñas empresas que deben miles.

Si las Edes suplen electricidad y envían las facturas a los ayuntamientos y al programa Bonoluz, lo normal es que paguen ese servicio, no que se conviertan en los mayores deudores de energía.

La generación, distribución y comercialización de la energía es vital para el desarrollo del país, pero con políticas tan laxas frente a sus grandes deudores, no hay gestión que tenga éxito.

Todo el que consume energía está en la obligación de pagarla puntualmente, pero si el Estado no la paga, incentiva a pequeños y grandes a acudir al fraude.

Las Edes tienen la obligación de cobrar la electricidad o suspender ese servicio a quienes no lo pagan, sea el Estado, grandes empresas, pequeñas o particulares.

Ningún servicio vital para el país puede sobrevivir con una depredación de esa magnitud.