Vamos directo a otro año letal

Ya van más de mil muertes por accidentes de tránsito en lo que corre de este año.

Todo apunta a que cerraremos este año con niveles alarmantes de letalidad vial, como ocurrió en 2023, cuando se registraron 3,128 muertes y más de 121,000 lesionados por esta causa.

Es una verdadera epidemia silenciosa que no cede.

Solo en la autopista Duarte, según el boletín epidemiológico de la semana 22 del Ministerio de Salud Pública, se han contabilizado hasta mayo 338 accidentes.

Este corredor vial —uno de los más transitados del país— es también uno de los más mortíferos.

Todo el país está atrapado en una espiral de imprudencias, vehículos en mal estado, calles sin control y leyes que pocos respetan.

Se han hecho pactos, campañas y promesas.

Se habla de multas más severas, licencias por puntos y educación vial.

Pero mientras la gente siga manejando como si las reglas no existieran, nada va a cambiar.

El gran problema no está en lo que falta por hacer, sino en lo que no se cumple.

Y así, con esta mezcla de descuido, impunidad y desinterés, vamos directo al desastre.

Ya es hora de parar esta locura del manejo imprudente y sin control.