Ahora, más cuidado que nunca

Ahora que millares de niños y adolescentes han vuelto a las aulas de modo presencial, más responsabilidades recaen sobre las autoridades sanitarias, los padres, maestros y alumnos para hacer cumplir las reglas de prevención del Covid.

Un paso determinante es la realización de pruebas masivas de antígenos o PCR a alumnos y maestros para detectar a tiempo cualquier contagio y proteger a la comunidad.

El plan es hacer las pruebas dentro de quince días, y vale preguntarse si disponemos de la cantidad suficiente de hisopos y la capacidad de procesarlas a tiempo para lograr el diagnóstico.

En otros países en los que las clases han sido reiniciadas de modo personal, la aplicación de estas pruebas va de la mano de las tasas de positividad que se produzcan y suelen realizarse semanalmente.

Así que, según sea el nivel de prevalencia del coronavirus, este es un aspecto digno de tomar en cuenta.

Naturalmente, hay otros elementos indispensables para la protección que el Ministerio de Educación ha establecido en un protocolo. Por nada del mundo puede permitirse que se violen estas recomendaciones.

La reapertura de las clases se ha producido en un momento en que la pandemia luce aplanada pero como se trata de un virus veleidoso e impredecible, no podemos descuidar la velocidad de la vacunación de adultos y menores de 15 años, como aconsejan los expertos.

Ahora más que nunca las defensas deben seguir altas pues son los mismos médicos los que no descartan otro rebrote, semejante a los que han provocado retrocesos en la lucha contra la pandemia en países que lograron vacunar a la mayoría de sus poblaciones.