EDITORIAL

A las aulas, a tientas

En medio de muchos inconvenientes y peligros reales de contagio de Covid, hoy comienza el experimento de impartir docencia de manera presencial en algunas escuelas del nivel básico del país.

Hasta ahora el plan piloto de la modalidad semi presencial, que combina docencia en aulas y de manera virtual, está limitado a 1,958 escuelas situadas en lugares de bajísima incidencia de la pandemia, lo cual no lo exime de peligros.

No todos los padres ni todos los maestros están de acuerdo. Pese a que más de 24,000 profesores han sido vacunados, esta condición no es una garantía absoluta de que, en un clima de amplia transmisibilidad del virus, estén libres de contagio.

No obstante, el Ministerio de Educación da garantías de que se aplicarán medidas de bioseguridad y se harán cumplir estrictamente normas de prevención del coronavirus.

Como la decisión de reiniciar las clases bajo esta modalidad es de la exclusiva responsabilidad de ese ministerio, solo queda advertir que tras la desescalada de las medidas de prevención en Semana Santa, es previsible que volvamos a sufrir otra severa ola de contagios.

Esta posibilidad la admiten las autoridades de Salud Pública que, al igual que todos aquellos que siguen la evolución de la pandemia en el mundo, perciben que los relajamientos masivos de las medidas de protección son un incentivo a los rebrotes virales.

Hay que cruzar los dedos para que este experimento que, en verdad es una apuesta peligrosa, pueda ponerse a prueba sin mayores consecuencias para la salud, la vida y el aprendizaje de sus protagonistas.

Recemos por ellos.