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Editorial domingo, 20 de diciembre de 2020

REFLEXIONES DEL DIRECTOR

No hay que morirse en la víspera

Miguel Franjul

Como matriz indis­cutible del perio­dismo profesional, la prensa escri­ta tiene un campo ampliamente favorable para ro­bustecer ese papel aprovechan­do las innovaciones que acom­pañan la moderna era de la información.

Lo que se creía que era una de sus limitaciones, el formato papel, ha sido superada al repli­car su contenido en el digital en su propio diagrama fácilmente hojeable como si fuese en físico, sin perder identidad ni credibi­lidad.

Concomitantemente, el en­tronque papel-digital ha dado lugar a que el periódico escrito diversifique su oferta informa­tiva y a que le saque más prove­cho a la difusión de noticias sin las camisas de fuerza del espa­cio de sus páginas.

Como la tecnología permi­te un monitoreo digital de su audiencia, el periódico escrito aprende a identificar los temas de mayor impacto o los que ge­neran siempre mayor interés y lectoría, apuntando la mira te­lescópica hacia los nichos más rentables.

De ese modo, el periódico es­crito tiene ahora más capaci­dad de establecer hojas de ru­ta en sus coberturas habituales y de futuro y saber elegir cuá­les temas y enfoques ameritan ser tratados en sus páginas, pa­ra diferenciarse del resto de las plataformas.

De esta experiencia es que ha salido fortalecida la ten­dencia actual hacia los análi­sis, reportajes,crónicas y en­foques especializados, más las apuestas por las investigacio­nes periodísticas sobre proble­mas de actualidad que a me­nudo se tratan de pasada en el aluvión de noticias en las re­des.

En verdad, ya la prensa escri­ta tradicional tiene que dar sal­tos cualitativos, dentro de su particular esquema de papel, para mantener la trascenden­cia de lo que ha sido su mayor e indisputable activo: la informa­ción veraz, comprobada y con­frontada, fuente de calidad y credibilidad.

La prensa escrita no tiene por qué morirse en la víspe­ra. Lo que tiene es que asu­mir las innovaciones aplica­bles a su formato, entender las claves de la nueva cul­tura que se abre paso con la modernidad y las demandas de las nuevas generaciones y abrir sus velas al cambio po­sitivo.