Presidente, extienda el FASE un poquito más

Los programas en dos etapas del Fondo de Asistencia Solidaria al Empleado (FASE) constituyeron un crucial amortiguador al forzado cierre de las actividades productivas del país por causa de la pandemia del coronavirus.

Junto con otro programa de asistencia urgente, Quédate en casa, miles de ciudadanos pudieron acogerse a las obligatorias cuarentenas del estado de emergencia, percibiendo la ayuda monetaria para solventar sus necesidades básicas.

Numerosas empresas que se vieron compelidas a confinar en sus casas o a suspender millares de trabajadores, pudieron operar mínimamente en aquellas áreas de servicios básicos gracias a estas ayudas extraordinarias.

Estos planes tienen su plazo fatal. Hasta diciembre, bajo la premisa de que ya el grueso de los beneficiarios retornó a sus empleos y que las empresas comienzan a recuperarse gradualmente de su letargo.

El gobierno tiene previsto duplicar la ayuda monetaria del programa “Comer es primero”, incorporando a más de 200,000 personas, dejando prácticamente desactivado el programa FASE.

Tomando en consideración que FASE todavía puede ser un refuerzo necesario para pequeñas empresas que no han alcanzado su sostenibilidad y que hay miles de personas que perdieron sus ingresos en la pandemia, le pedimos al gobierno que amplíe su sacrificio más allá de diciembre.

Que haga lo que pueda estar a su alcance para no suprimir de golpe este vital aliento a los ciudadanos más afectados por la crisis, especializando un fondo de emergencia para estos fines.