Listin Diario Logo
23 de octubre 2019, actualizado a las 11:45 a.m.
Login | Registrate
Suscribete al Listin Diario - News Letter
Editorial lunes, 16 de septiembre de 2019

El sueño truncado de Bahía de las Águilas

Pedernales tendrá que seguir esperando. Nadie sabe cuánto tiempo más. Por la cristalización de su viejo sueño: de ver desarrollado su formidable tesoro turístico que es Bahía de las Águilas.

Ni voluntad ni deseos les han faltado al gobierno y a los inversionistas privados, especialmente extranjeros, para acometer los planes que convertirían a esa zona en uno de los más prometedores destinos turísticos del país.

De hecho, estos objetivos quedaron definidos desde hace varios años tomando en cuenta los poderosos factores que convergen en la zona, como su diversidad ecológica, los ríos, minas y espacios de montaña, para atraer las preferencias de los turistas.

El proyecto de desarrollo estuvo a punto de arrancar en el 2013 cuando el gobierno preparó un modelo de fideicomiso para que en una de las áreas adyacentes y no reservadas del parque natural que es Bahía de las Águilas se construyeran las estructuras hoteleras y de otra índole que amerita un destino turístico.

El plan se detuvo de manera inesperada, estando ya listo para su ejecución, a fin de dar tiempo a que la justicia resolviera una litis con los terrenos. Perdido ese “momentum”, las iniciativas o promesas posteriores que se estudiaron originalmente quedaron en un punto muerto.

Y no se sabe hasta cuándo se mantendrá el limbo, pues el ministro de Economía y Planificación acaba de informar que el master plan, que comprende más de diez mil habitaciones hoteleras, mas algunas infraestructuras viales, no fue incluido en el presupuesto de la nación para este año, y probablemente tampoco se haga para el 2020, cuando termina el actual gobierno.

Lo cierto es que, para los pedernalenses y los demás ciudadanos sureños, este proyecto representa uno de los grandes anhelos para salir del estado de pobreza y subdesarrollo en que sus pueblos se han mantenido por años.

Cuando finalmente un gobierno se decida emprenderlo y llevarlo a término, el horizonte cambiará en el Suroeste y se podrá decir entonces que “la hora del Sur” llegó, efectivamente, a esa región.