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Editorial jueves, 02 de mayo de 2019

EDITORIAL

Las compras por internet

Comprar mercancías en el extranjero por vía de internet se ha convertido, desde hace algunos años, en una rutina que cada vez contagia a más dominicanos. Aunque pagan en dólares, perciben que su costo es más bajo que los locales, con impuestos incluidos.

En la medida en que esa tendencia se ha ido afianzando, los comerciantes dominicanos están compelidos a aprender cómo pueden proteger la rentabilidad de sus negocios frente a la competencia exterior. Cómo reinventarse para no quebrar.

Progresivamente han adoptado las herramientas tecnológicas necesarias y han comenzado a vender también por vía de las aplicaciones del internet, tanto a clientes locales como extranjeros.

Pero las ventas, por el momento, no son tan altas como pudieran serlo debido a que predomina un cierto nivel de desconfianza de los usuarios en torno a la seguridad de sus transacciones con estas empresas.

Lo que no ocurre con las compras en el extranjero, a las cuales recurren ordinariamente para aprovechar precios más bajos, calidad en las mercancías, garantías de devolución si hay insatisfacciones o defectos y seguridad en las entregas.

Sin embargo, el nivel de acceso de los dominicanos hacia las entidades bancarias, para fines de transacciones financieras, es mucho más alto que para las compras de mercancías, dadas las aplicaciones de seguridad que rodean estas operaciones electrónicas.

Aun cuando existen mecanismos de protección, no pueden descartarse los riesgos de intrusiones maliciosas de hackers o software que roban identidades y datos de los poseedores de tarjetas o dispositivos electrónicos para cometer fechorías.

Lo relevante es que los dominicanos se han ido asomando al mundo de estas innovaciones, participando de todas las ventajas del “internet de las cosas”, y de la facilidad de usar el teléfono inteligente o la computadora, para satisfacer muchas de sus necesidades de servicio y de consumo, con economía de tiempo y de eventuales contratiempos.